Parte Física

El ruido de tu entorno te está matando y cómo remediarlo

“Un día, la humanidad peleará con el ruido tan incansablemente como lo hizo con el cólera y la peste.”

Robert Koch

En la película Un Lugar en silencio, dirigida y actuada por John Krasinski, a nuestro mundo llegaban unas criaturas ciegas que atacaban a cualquier fuente de ruido. A razón de esto, gran parte de la humanidad fue exterminada y aquellos que quedaban con vida todavía hacían lo posible por no generar ningún tipo de sonido fuerte y poder sobrevivir.

Ahora, ¿te imaginas vivir en un mundo donde murieras a causa del ruido? Pues no tienes que ir muy lejos porque vivimos en él. Como siempre la realidad supera la ficción, siendo el ruido una de las causas prevenibles que más detrimento generan en nuestra salud. Y de eso va este artículo, veremos las distintas implicaciones que provoca el ruido en nosotros y qué podemos hacer al respecto.

La relación entre el ruido y nuestra salud

En términos evolutivos, los seres humanos hemos aprendido a estar conscientes del ruido como fuente de peligro potencial. Por tal motivo, cuando un ruido es muy fuerte, tenemos la tendencia a alejarnos de este. Además, cuando un ruido está en frecuencias altas que se asemejan al llanto de un bebé, por ejemplo las sirenas de las ambulancias o los estruendos de las películas de terror, esto nos pone en estado de alerta inmediatamente porque es un mecanismo que hemos desarrollado para protegernos y proteger a nuestros descendientes.

En esta charla de TED, Mathias Basner, profesor asociado en el departamento de psiquiatría de la escuela de medicina de la Universidad de Pennsylvania, nos habla de las repercusiones auditivas y no auditivas del ruido en nuestra salud. En palabras de él: <<…por estos días, el silencio es un lujo poco común, y todos nosotros estamos pagando el precio por esto en términos de salud>>.

Pero, ¿qué es exactamente ruido? El ruido es un sonido indeseado y como tal tiene dos componentes. Uno de sus componentes es físico que es el sonido, y el otro componente es psicológico que son las circunstancias que hacen que ese ruido sea indeseable.

Teniendo en cuenta lo anterior, no siempre un ruido será por sonidos fuertes. Por ejemplo, si hay un concierto de tu banda o artista favorito al cual atiendes, es muy probable que los niveles de sonido a los cuales te expondrás serán muy altos, pero tú no lo ves como un ruido porque disfrutas de esa música. Caso contrario la persona que está en su casa a unas pocas centenas de metros del concierto intentando leer, quien, si bien estará expuesto a niveles de sonido mucho menos intensos que los tuyos, sí percibirá ese sonido como ruido.

En todo caso, sea que percibamos los sonidos a los cuales nos exponemos día tras día como ruido o no, este es un problema del cual poco se habla. En el año 2011 la OMS estimaba que 1,6 millones de años de vida saludable eran perdidos cada año por exposición al ruido ambiental en los estados occidentales de Europa. Pero esto no sólo está en el ámbito de la salud, también es un problema de aprendizaje y desempeño, ya que hay estudios que han encontrado que los niños que asisten a escuelas en áreas ruidosas tienen mayor tendencia a rezagarse en su desempeño académico comparados con sus iguales de otras escuelas en áreas menos ruidosas.

De modo que, podemos definir que las consecuencias que acarrea exponernos ante el ruido generan efectos tanto auditivos, como no auditivos. Veamos cada uno.

Efectos auditivos

Has salido con tus amigos a tu discoteca favorita, pasaron varias horas allí dentro divirtiéndose y bailando al ritmo estruendoso e hipnótico de la música. La fiesta en ese lugar ha terminado y todos salen del recinto para ir al after party en la casa de alguno de tus amigos, sin embargo una vez se alejan del sitio y están en las calles, que son por mucho menos ruidosas que la discoteca, empiezas a sentir acúfeno que es ese pequeño tintineo o zumbido en tus oídos. Y cuando sientes eso puedes tener la certeza que has sufrido daños en tu sistema auditivo que son probablemente permanentes. Este ejemplo es el caso típico de exposición a ruido social.

Los efectos auditivos que tienen que ver con la exposición al ruido son básicamente eso, daños en nuestros sistemas auditivos. Perder la escucha es la inhabilidad progresiva de poder entender el habla en las situaciones del día a día, teniendo así un impacto severo en la vida social de la persona. Además, esta pérdida auditiva también afecta al desempeño cognitivo y a los niveles de atención en el desarrollo de actividades.

La característica patológica distintiva de la pérdida de escucha por ruidos inducidos -por ejemplo el sonido de una explosión muy cerca de ti- es la de perder células auditivas sensoriales en la cóclea (caracol, oído interno). Infortunadamente estas células pilosas no se pueden regenerar en los mamíferos, por lo cual no se puede producir una remisión, y en consecuencia la única prevención posible que hay para preservar la escucha es la de evitar la exposición a ruidos inducidos.

Y por otra parte, encontramos la pérdida de oído por ruidos de la ocupación o profesión. Hay muchos puestos de trabajo que en sus actividades diarias se exponen a ruidos fuertes de forma continua, por lo cual las políticas que prohíban y/o limiten esa exposición son más que necesarias, sin embargo no es un tema que se toque mucho ya que, en general, las actividades que producen dinero son las mismas que producen ruido. Así pues, con artículos como este hacemos que esta problemática sea más visible, y tú también puedes aportar compartiendo activamente este tipo de información con las personas que te interesan. Recuerda que si muchas personas empezamos a darle eco a esto, será irremediable que se tomen medidas al respecto.

Efectos no auditivos

Los problemas de exposición al ruido tienen afectaciones más allá de tu oído interno, las cuales son más preocupantes que las anteriores mencionadas, y son las mismas que hacen que este problema sea tan grave al ignorarlo debido a sus repercusiones, ya que, en comparación con los anteriores, sus daños son más extendidos. Estos problemas son:

Irritación: esta es la respuesta comunitaria más prevalente en una sociedad expuesta al ruido. Esta irritación resulta cuando el ruido interfiere en nuestras actividades diarias, sentimientos, pensamientos y nuestro descanso, generando así respuestas negativas como la irá, el disgusto, agotamiento y síntomas relacionados con el estrés.

Enfermedades cardiovasculares: estudios de laboratorio en el corto plazo practicados en humanos y estudios de largo plazo practicados en animales han dado luz a la teoría de que la exposición a largo plazo al ruido ambiental afecta el sistema cardiovascular y causa la manifestación de enfermedades (hipertensión, cardiopatías isquémicas e ictus). Los investigadores han notado repetidamente que la exposición al ruido incrementa la presión arterial sistólica y diastólica, cambia el ritmo cardiaco y causa la liberación de hormonas del estrés.

Desempeño cognitivo: Hay más de 20 estudios que han mostrado que la exposición al ruido tienen efectos negativos en los resultados de aprendizaje de los niños, haciendo así que estos tengan habilidades más pobres en lectura y memoria. Sumado a esto, las áreas con altos niveles de ruido ambiental suelen ser zonas de privación social, y teniendo en cuenta que nuestra inteligencia humana se ha desarrollado gracias a socializar, ya te puedes imaginar el impacto que esto podría tener en las personas que viven ahí.

Alteraciones del sueño: este es el efecto no auditivo más mortífero de la exposición al ruido, puesto que necesitamos un descanso adecuado para tener alerta y buen desempeño durante el día, como también para tener buena salud y buena calidad de vida. Los humanos percibimos, evaluamos y reaccionamos a los sonidos del entorno, incluso cuando dormimos. Niveles de sonido tan bajos como 33 decibelios pueden inducir reacciones fisiológicas como taquicardia, movimientos corporales y despertares, los cuales afectan severamente la calidad del sueño. Teniendo en cuenta que una conversación de dos personas produce 55 decibelios en promedio, si vas a hablar y hay alguien dormido cerca, respeta su descanso y hazlo en otra habitación.

¿Qué hacer para mejorar el sonido de nuestro entorno?

(1) Si algo es muy ruidoso, quéjate. Por ejemplo, si estás en un restaurante y el sonido es muy fuerte e indeseado, puedes pedirle al gerente un reintegro de tu dinero y salir. Siempre recuerda que, entre más personas hablen de un tema, mayor conciencia pública se genera sobre ello, por eso no te calles.

(2) Educa a los niños sobre los efectos del ruido en nuestra salud. La mayor parte de este problema radica en la falta de consciencia que tenemos sobre este, así que si educamos a los demás, en especial los niños, las cosas pueden cambiar drásticamente.

(3) Si estás buscando vivienda para comprarla o rentarla, haz que entre los criterios de selección prioritarios se encuentre que esté en una zona de poco ruido.

(4) Puedes utilizar auriculares con cancelación de ruido durante ciertas actividades de tu día a día.

(5) Busca, detecta y pasa tiempo en lugares tranquilos, en especial durante el fin de semana y en tus vacaciones.

(6) Así como tenemos una huella de carbono, también tenemos una huella de ruido. Contribuye aportando al entorno el menor ruido posible, por ejemplo en vez de usar una aspiradora, utiliza una escoba.

(7) Hoy en día hay bastantes productos que ya nos dicen el nivel de ruido que ellos producen. Ten en cuenta esa información y úsala.

Nota 1: Si quieres profundizar más en este tema, te recomiendo leer este estudio hecho por el mismo Mathias Basner y otro grupo de expertos en el tema.

Nota 2: Así como el ruido afecta nuestra salud, la luz artificial por las noches también lo hace. Si te interesa, lee este artículo.


Querido lector, gracias y felicitaciones por haber llegado hasta este punto. Espero que el sonido que te rodea no genere detrimento en tu salud, ni que esta última sufra en ninguna circunstancia. En caso de que tengas aportes, preguntas, opiniones u otros, deja todo eso en los comentarios. Y por último, si consideras que esto que has leído debe ser visto por más personas, haz ruido (en sentido figurado) y comparte este artículo en tus redes sociales. Hasta una próxima publicación.

Ser Insoslayable

Jean Pierre Bernal

Contacto@serinsoslayable.com

+57 30163489177

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