Parte Espiritual

¿Cómo lograr el éxito estando la mayor parte del tiempo fuera de rumbo?

Este artículo está dedicado a todos los seres vivos que hayan muerto a causa de accidentes aéreos.

Los rayos mañaneros de un sol de verano neozelandés iluminan la sala de espera del aeropuerto de Auckland. Quedando solo dos días para entrar en el último mes del año y de la década pues 1980 está a la vuelta de la esquina, qué mejor manera de conmemorarlo que por medio de un vuelo para ver las bellezas de uno de los sitios más recónditos del mundo: la Antártida. Muchos de los pasajeros que también esperan, comentan con entusiasmo cosas a sus acompañantes mientras otros preparan los rollos fotográficos de sus cámaras.

Suena una voz en los parlantes y nos informan que ya podemos abordar el avión. Wow se ve inmenso, es un jet de pasajeros que, según las dos personas que están delante mío en la fila, le caben más de los 237 pasajeros que vamos entrando en él. Al abordar nos saluda la tripulación, todos se ven muy animados y amables, pero por sobre todo muy profesionales. Sigo avanzando por el pasillo hasta llegar a mi puesto, tan pronto me siento abrocho mi cinturón de seguridad porque no puedo esperar para el despegue.

Ya en el aire, nos informan que es seguro desabrocharse el cinturón a la vez que las azafatas pasan por nuestros asientos ofreciendonos comida y bebida, pero no cualquier cosa, de hecho les he pedido langosta y champaña; estos 1200 USD* sí que valieron la pena. Conforme nos vamos acercando a la Antártida, las personas empiezan a pararse y moverse de ventana en ventana, así que decido ver por mi ventana y quedó sorprendido, los valles de blanco que se ven a lo lejos son hermosos, quizá tanta belleza se deba a que los humanos no se han podido establecer aquí, lo cual me pone más feliz de haber hecho este viaje.

Sin embargo, cada vez que avanzamos, el cielo se pone más y más nublado, al punto que no se ve más que la nubosidad que nos rodea, ¿será que el clima dañó nuestra travesía? De repente el capitán nos habla diciendo que descenderá 2000 pies para poder ver mejor el paisaje porque para eso pagamos. Se siente un leve cambio de ángulo del jet, vamos disminuyendo nuestra altura y el blanco de la nubosidad empieza a cambiar por otro blanco más brillante, pero está muy cerca. ¡Nos vamos a choc… (Explosión)!

Los accidentes ayudan a mejorar el futuro

La historia anterior pudo ser perfectamente la de cualquier pasajero que murió en el desastre del Monte Erebus, el volcán activo más austral del mundo ubicado en la Antartida y con el que chocó el vuelo 901 de Air New Zealand (documental) el día 28 de noviembre de 1979.

El accidente se dio por una pequeñísima alteración del plan de vuelo de 2 grados en las coordenadas de la ruta, lo cual puso al jet a 43 kilómetros al este de la ruta que debían haber trazado, dirigiéndose así en ruta hacia el volcán que cuenta con casi 4000 metros de altura sobre el nivel del mar. Cuando el vuelo pasaba sobre este, las nubes se mezclaron con la nieve engañando a los pilotos quienes creían que volaban sobre tierra plana y comenzaron a descender, pero para cuando se dieron cuenta de la realidad ya no había nada que hacer y ocurrió la tragedia.

Este accidente en el que murieron 237 personas se notó cuando el punto de control se dio cuenta de que el vuelo 901 dejó de emitir señal en un buen tiempo. Gracias a accidentes infortunados como este, se corrigieron los procedimientos aeronáuticos pobres de ese entonces como lo eran la falta de revisión de la ruta de vuelo cotejada con un mapa topográfico y la falta de comunicación continúa con los puestos de control para corregir los vuelos lo antes posible.

Tu vida también se accidenta por pequeños errores

Al igual que el vuelo 901, tu vida también puede ser llevada a grandes catástrofes por errores, cambios y alteraciones pequeñas. Dejar de hacer un hábito que parece pequeño desde hoy, puede guiar a grandes arrepentimientos a futuro; comer pequeños dulces cada día, puede aumentar tu riesgo de contraer diabetes; un gasto innecesario frecuente puede ponerte frente a una deuda inmensa; etc.

Esas cosas que hoy pueden parecen pequeñeces, son fáciles de corregir. Si tienes el mapa trazado, sólo debes revisarlo y hacer las modificaciones que correspondan. He aquí la importancia de tener una visión, de definir unas metas y objetivos referentes a la misma, sumado a una planificación para su consecución, pues con esto puedes darte cuenta de esas pequeñas alteraciones y hacer algo al respecto mientras aún sean nimiedades fácilmente corregibles.

El éxito también se consigue estando fuera de ruta

¿Sabes cuánto tiempo duran los aviones fuera de curso durante sus vuelos? ¡90% del tiempo de vuelo! Esto es debido a la turbulencia y otras condiciones, pero aún así llegan a su destino y en las horas estipuladas.

¿Sabes lo impresionante que es eso? Casi todo el vuelo está por fuera del plan trazado y aún así lo logran, pero ¿cómo? Simple, recuerdas que en párrafos anteriores vimos que uno de los errores era no comunicarse constantemente con los puestos de control, pues esa es la clave porque en esa comunicación le informan al piloto cómo y cuándo debe corregir la ruta para volver a ponerse en el camino correcto.

En nuestras vidas pasa igual, podemos conseguir lo que nos proponemos, emprender los proyectos que imaginamos y cumplir las metas que establecemos a pesar de estar fuera del camino la mayor parte del tiempo, siempre y cuando definamos y tengamos nuestros puestos de control.

¿Conoces tu plan de ruta?

¿Tu voz interna es potenciadora o te intenta sabotear con frecuencia?

¿Te dices y aceptas las verdades por crudas y dolorosas que puedan ser para ti?

¿Sabes quiénes son las personas que se interesan genuinamente por tu proceso?

¿Esas personas te dirían las cosas como son cuando estés fuera de rumbo para que las corrijas por difíciles que sean de escuchar?

Responde a estas preguntas y encontrarás tus puestos de control. Uno va dentro de ti y es indispensable para tu éxito. El otro se encuentra en tus contactos más valiosos, aquellos que te hacen ser mejor persona cada día y que quieren que llegues más lejos y a mejores destinos.

Es tan importante que tengas puestos de control en otras personas que, en caso de ya tenerlos, deberías enviarles un mensaje de agradecimiento o llamarlos y hacerles saber el gran valor que te aportan. En caso de no tenerlos, recuerda que atraes lo que eres, así que empieza a mejorar en tu interior por medio del contenido que puedes encontrar en Ser Insoslayable, y también conoce a más personas con grandes sueños, aspiraciones y que tengan los resultados que buscas o que estén en proceso de conseguirlos.

Por último, conviértete en el puesto de control de los demás. Alégrate de sus triunfos, dales palabras de aliento, sé un oído comprensivo y aconseja cuando sea necesario. Recuerda que si vas a ser puesto de control, tus intenciones deben ser genuinas.

Conclusión

Los vuelos de avión y nuestras vidas tienen una gran semejanza. Para que un vuelo salga del destino A y llegue a salvo y a tiempo al destino B, debe existir una planificación y una revisión constante de la misma en el curso de su ejecución.

Por otra parte, los accidentes aéreos siempre han generado cambios a nivel de seguridad para prevenir catástrofes futuras. Deberíamos hacer igual, ante cualquier fracaso propio o de otro, aprendamos todo lo que se pueda de allí y hagamos los cambios requeridos para que algo así no se vuelva a repetir.

Y finalmente, el vuelo puede tener la mejor planificación y la más amplia experiencia de su tripulación, pero siempre utiliza los puestos de control para cumplir con su itinerario. Nosotros podemos hacer lo mismo, encontrar apoyo y soporte en otros que nos potencien, nos guíen y nos ayuden a lograr nuestros objetivos.

*Este precio fue pasado a valor presente y a USD porque el precio de esa época era 359 NZD.


Esto que has leído fue inspirado en este artículo.

Querido lector, gracias y felicidades por llegar hasta este punto. Espero que puedas lograr todo lo que te propongas y llegues a los destinos que deseas a pesar de poder estar fuera de rumbo eventualmente. Si tienes opiniones, aportes, dudas, preguntas u otros, deja todo eso en los comentarios. Y en caso de que veas que alguien pueda beneficiarse por esto que has leído acá, comparte este artículo con ellos y conviértete en un puesto de control. Hasta una próxima publicación.

Ser Insoslayable

Jean Pierre Bernal

contacto@serinsoslayable.com

+57 3016348177

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