Parte Social

¿cómo conseguir patrocinadores que te suban de escalafón?

Una de las utopías existentes en la vida social y de las organizaciones (estados, compañías, ONGs, etc.) es la existencia de la meritocracia. En ese mundo ideal tú avanzas de escalafones en la jerarquía, en los negocios y en otros, dependiendo únicamente de tu desempeño y tus buenas intenciones, en otras palabras basado en tus méritos y logros conseguidos por tu propia mano.

Sin embargo, lo anterior no pasa tal cual en la realidad, pues puede que logres cosas de esa forma, pero no conseguirás tu máximo potencial. En varios artículos de la parte social ya hemos visto que, no importa cuán inteligente y talentoso seas, si no tienes habilidades sociales, nunca trabajarás por tus sueños sino que trabajarás por los sueños de los demás. Las relaciones humanas, de todo tipo, son un juego de política, por eso hay que saber moverse y relacionarse con los demás, entender a las personas, poder leerlas, detectar y comprender sus motivaciones más profundas, etc.

Claramente, ser excelente en lo que sea que hagamos y tener resultados es el requisito que debemos tener sí o sí, pero solo con eso no basta. Debemos entender que siempre habrá alguien por encima de nosotros tomando decisiones que nos pueden afectar positiva o negativamente, como también hay personas que pueden influir en esas decisiones, aunque si no tenemos algún tipo de relación con alguna de esas personas, es probable que las decisiones no sean del todo las que en verdad merecemos.

Por eso, en este artículo veremos cómo gestionar esas relaciones de forma que podamos avanzar y subir de escalones, así como también veremos cómo gestionar el poder cuando tú eres quién decide o influye en las decisiones importantes. Sin más por agregar, comencemos.

¿Cómo encontrar a las personas que te pueden ayudar a avanzar?

En esta charla de TED, Carla Harris -vicepresidente de Morgan Stanley, autora de varios libros y cantante de música gospel con un album bestseller en Amazon- nos cuenta una experiencia que tuvo en Wall Street, como también lo que aprendió de ella.

En la primavera de 1988, Carla fue invitada a su primer mesa redonda, la cual en Wall Street no es más que una reunión a puerta cerrada de fin de año para evaluar a todos los miembros de la organización poniendo a cada uno en una categoría (top, medio o fondo), lo cual decide el rango de bonos que recibirá cada uno. En la reunión había una persona responsable de tomar nota de los resultados de la misma, habían otros que tenían el papel de presentar el caso de los candidatos, y también habían unos invitados que comentaban mientras los candidatos eran presentados; lo curioso es que estos últimos tenían un rango superior al candidato discutido y -teóricamente- habían tenido alguna interacción con él/ella. Presentaron al candidato A y alguien dijo <<grandes habilidades cuantitativas y analíticas, es una estrella>>, fue puesto en el top. Luego con el candidato B de quien dijeron <<nada especial, cumple con lo que le toca, pero es un buen par de manos>>, fue puesto en el medio. Después con el candidato C de quien dijeron <<desastre, este chico no tiene ni idea>>, fue a parar al fondo. Y así funcionaba el proceso de evaluación con todos los candidatos.

<<Supe en es momento que tendría que haber alguien tras las puertas cerradas argumentando en mi favor>>, continua Carla diciendo, <<presentando el contenido de tal forma que los demás tomadores de decisión alrededor de esa mesa responderían de la mejor manera para mí>>. Además, Carla también se dio cuenta que esa idea de meritocracia que venden las organizaciones, ya sabes eso de trabaja duro aquí y llegarás a la cima, era un mito debido al componente humano. Dicho en palabras de ella: <<Tú no puedes tener un entorno 100% meritocrático cuando hay un elemento humano involucrado en la ecuación, porque, por definición, eso lo hace subjetivo>>.

Teniendo claro lo anterior, y sabiendo que así es como funcionan las cosas en la realidad, ¿quiénes son estas personas que influyen en la toma de decisiones? Responder a esta pregunta nos lleva a…

Patrocinador (Sponsor)

Si bien en Ser Insoslayable incentivamos mucho la idea de que encuentres mentores que te permitan avanzar al siguiente nivel, estos no tienen nada que ver con los patrocinadores, ya que el trabajo de un mentor es darte consejos a tu medida con objeto de que te pongas en camino de conseguir tus aspiraciones y objetivos más preciados, dándote lo bueno, lo malo y lo feo sin tapujos.

Entonces, ¿qué es un patrocinador? Es una persona que carga consigo tus intereses a la reunión tras puertas cerradas por medio de la inversión de su valioso capital político y social en ti, hablando en tu favor frente a los que toman las decisiones que te pueden ascender o descender.

Si bien tu mentor puede ser tu patrocinador a la vez, no siempre será el caso. Deberías incluir a ambos en tu desarrollo porque ambos te hacen progresar a su modo siendo el primero más para tu desarrollo interno y el segundo más para tu avance de cara al exterior.

Por otro lado, puedes durar mucho tiempo sin un mentor y aún así avanzar, ya que puedes mejorar consciente o inconscientemente mientras haces las cosas, pues el mentor es un acelerador de tu proceso. Sin embargo, no importa cuanto hagas, mientras no tengas un patrocinador, subir los escalafones o conectar con las personas que deberías conectar para subir de nivel te será muy difícil, lo que significa que también es un acelerador.

Y por último, también deberías conseguir un patrocinador a razón de que, mientras un proceso -sea el que sea- contenga el elemento humano implícito, esto lo convierte en subjetivo, tanto por quien evalúa como por quien presenta tu caso, además de por cómo se pueda interpretar cualquier dato objetivo sobre ti. Por eso, asegúrate que la persona que va a hablar por ti tiene los mejores intereses en su corazón y tiene el poder para hacer que las cosas sucedan tras las puertas cerradas.

¿Cómo consigo un patrocinador?

En el mundo ideal de la meritocracia lo que pasaría sería que alguien te vería e iría a ti diciendo <<voy hacer que las cosas pasen para ti>>, pero todos sabemos que las probabilidades de que eso pase son muy escasas.

Al igual que al mentor, también le pagas al patrocinador por sus servicios, pero no te confundas porque no se trata de un soborno o algo por el estilo, ellos reciben otro tipo de monedas diferentes al dinero, y que en caso de tenerlas, podrás tenerlo de tu favor. Esos dos tipos de moneda son:

(1) Moneda de desempeño

Aquí sí es donde entran los méritos a jugar, pues estas monedas las acumulas cuando haces lo que se te pide, pero yendo un poco más allá, o sea las generas cada vez que sobrepasas las expectativas y muestras un desempeño superior al requerido. Esto es muy valioso por tres razones:

  1. Te hará visible y todos te notarán, además de que creará una reputación para ti.
  2. Genera argumentos irrefutables para que ganes más y asciendas tanto en tu trabajo como en cualquier otro entorno.
  3. Atrae patrocinadores por sí mismo, ya que tener bastantes monedas de desempeño te hará lucir como una estrella en tu entorno, y todos aman a las estrellas.

Si este tipo de moneda no es tu fuerte, o sientes que las tienes pero no notas gran diferencia, entonces te alegrará saber de…

(2) Moneda de relaciones

Aquí es donde las habilidades sociales brillan, pues esta moneda se genera por las inversiones que haces en las personas de tu entorno. Tú no puedes pedirle a alguien que use su poder de influencia duramente ganado en tu nombre, si nunca has interactuado con él/ella.

Por tal motivo, invierte tiempo en conectar con otros, en conocer a los que te rodean y, más importante aún, en darles la oportunidad de que te conozcan. Ya que, una vez que te conozcan, hay una alta probabilidad de que, cuando te acerques a preguntarles si pueden ser tus patrocinadores, te respondan afirmativamente.

¿Cómo identificar a un patrocinador?

Cuando pensamos en patrocinadores, el sentido común nos diría que se trata de personas que están por encima de nosotros a nivel social o jerárquico, y aunque eso suele ser verdad en la mayoría de los casos, lo mejor para identificarlos es ver que cumplan con las 3 características siguientes:

  1. Ellos deben tener un lugar en las reuniones de toma de decisiones.
  2. Ellos necesitan tener cierta exposición a ti y/o a tu campo de acción para tener credibilidad tras las puertas cerradas cuando hablen en tu favor.
  3. Ellos deben tener algún tipo de poder.

Una vez has identificado a la persona que cumpla con estas características, de seguro te preguntarás…

¿Cómo pedirle a un patrocinador que me ayude?

Una forma de pedirlo es siguiendo este guión, obviamente haciendo las alteraciones necesarias dado tu caso particular:

<<[Nombre patrocinador], estoy realmente interesado en conseguir un ascenso este año. He tenido un año increíble y no puedo mostrar nada más a esta organización que mi valía y mi disposición para esta oportunidad, pero soy consciente de que alguien debe estar tras las puertas cerradas hablando por mí ante los que toman las decisiones. Tú me conoces, tú conoces mi trabajo y sabes de las opiniones de mis clientes. Así pues, espero que te sientas cómodo siendo esa persona tras las puertas cerradas que habla en mí favor>>.

Sé que hasta ahora todo suena como algo únicamente aplicable para el trabajo en tu empresa. Sin embargo aplica para todo, incluso para conseguir pareja. Por ejemplo, si te gusta a alguien y puedes conseguir que el mejor amigo de esa persona hable en tu favor ante ella, eso podría serte de mucha utilidad en tu conquista. Por eso, el guión anterior es solo una guía en la cual sentar las bases de tu discurso.

¿Mi patrocinador potencial podría decir que no?

Identificaste a tu patrocinador potencial, tienes monedas de relación y de desempeño para hacer con tranquilidad tu discurso de pedirle ayuda, sin embargo siempre habrán posibilidades de que te diga que no. A continuación las 3 razones por las cuales se podrían negar a ayudarte:

  1. Él/ella no piensa que tiene suficiente exposición a tu trabajo para tener suficiente credibilidad ante los miembros tras las puertas cerradas para impactar y ser efectivo a la hora de hablar en tu favor.
  2. Tú crees que él/ella tiene el poder para hacer que las cosas pasen, pero él/ella sabe que no tiene ese poder y no está dispuesto a admitirlo en esa conversación contigo.
  3. No le caes bien.

Si es por la primer razón, puedes pedirle que te indique quién cree que podría ser tu patrocinador. Si es la segunda razón, el tiempo te lo dirá. Pero si es la tercer razón, no te preocupes porque también sirve como información valiosa, en especial para mejorar tus relaciones personales.

…¿Y si yo soy un patrocinador?

Es excelente tener en cuenta las palabras de Carla: <<La forma de hacer crecer tu poder es regalarlo>>. Habrán momentos en la vida en las que podemos ser el puente para una persona que lo merezca, y que mejor que hacer ese regalo dando una simple recomendación.

Ser patrocinador es una responsabilidad, ya que si estás entre las personas que se reúnen tras las puertas cerradas, entonces tienes el deber de hablar. No desgastes ese poder preocupándote por lo que otras personas puedan decir por apoyar a una persona u otra, si alguien ha demostrado su valía para que uses tu poder en su favor, hazlo.

Nota: Si quieres inspiración, te puedo recomendar la película Limitless, está llena de enseñanzas, parte de ellas son como las que has leído acá.


Querido lector, gracias y felicidades por haber llegado hasta acá. Espero que forjes las relaciones adecuadas que te permitan llegar a donde ni siquiera te imaginas. Si tienes opiniones, aportes, preguntas u otros, deja todo eso en los comentarios. Y si consideras valioso lo que acabas de leer, sé un buen patrocinador y compartelo con otros. Hasta una próxima publicación.

Ser Insoslayable

Jean Pierre B

contacto@serinsoslayable.com

+57 3016348177

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