Parte Social

5 tácticas que usan las personas tóxicas para manipularte (y qué hacer)

Cuando se habla de personas tóxicas, en general, nos encontramos con definiciones que tienen que ver más con personas que no están de acuerdo contigo en algo y/o que no comparten tus sueños ni tus valores. Si bien, lo anterior aplicara en alguno que otro caso de toxicidad, el tipo de personas tóxicas de las que hablaremos acá entra más en la definición de alguien que se involucra en conductas inadaptadas que explotan, degradan y, en última instancia, hieren a sus parejas, familiares y amigos.

Las personas tóxicas de las que hablaremos aquí suelen usar una plétora de tácticas de distracción que distorsionan la realidad de la víctima y desvían la responsabilidad de los victimarios. Y son esas tácticas el punto central de este artículo, en el cual hablaremos de cinco de ellas que ellos utilizan con intención de herirte y/o manipularte, además de cómo lidiar con cada una de estas artimañas.

Antes de entrar de lleno en las tácticas, debemos tener en cuenta la advertencia de que no hace falta que seas una persona tóxica para hacer uso de ellas, incluso les podrías sacar provecho. Sin embargo, si eres seguidor de nuestra filosofía, entonces sabes bien que este tipo de información nos sirve más para detectar la toxicidad de las personas, lo cual nos dará indicios adecuados de con quién deberíamos juntarnos más y con quiénes menos o, incluso,  cortar el contacto; mas no las usaremos para hacer daño a otros. Una vez tengas claro esto, podemos comenzar.

(1) Cuestionarán tu cordura

Esta táctica es pura manipulación y puede ser descrita con distintas variaciones de frases -que de seguro ya has escuchado antes- como <<eso no pasó>>, <<lo has imaginado>>, <<¿estás loco?>>, entre otras similares. Todas estas frases tienen en común que buscan distorsionar y erosionar tu sentido de la realidad, socavando así tu habilidad para confiar en ti mismo e inevitablemente incapacitarte de sentir alguna justificación para manifestar que estás experimentando cierto abuso o maltrato. Todo esto puede convertir a esta táctica en una de las más insidiosas en cuanto a manipulación se refiere.

Cuando una persona tóxica ejecuta correctamente esta táctica en ti, tú estarás propenso a cuestionar tu propia cordura como una forma de reconciliarte con la disonancia cognitiva que empieza a crecer. Así pues, inicia una batalla entre dos creencias: ¿está él/ella en lo correcto o puedo confiar en lo que experimenté? Alguien manipulador te convencerá de que la primera creencia es una verdad irrefutable, mientras que la segunda no es más que un signo de disfunción tuya.

¿Qué hacer?

La mejor forma de resistir a alguien que intenta cuestionar tu cordura es por medio de un anclaje fuerte a tu realidad.  Lleva registro escrito de las cosas que pasaron tal cual como ocurrieron. También puedes valerte de un amigo o una red de amigos en los que confíes para contarles tu experiencia, así cuando llegue alguien manipulador, ellos podrán reiterar tu experiencia y devolverte a la realidad. Y por último, cuando veas que alguien tiene el cinismo de estar cuestionando todo, puede ser buen indicio para tomar la decisión de reducir y o cancelar la relación con él/ella.

(2) Proyección

Si quieres saber si alguien es tóxico, esta táctica es el signo perfecto para que lo identifiques, ya que cuando una persona se indispone de forma crónica a ver sus propios defectos y hace todo lo posible para evitar tener responsabilidad sobre ellos, eso es pura toxicidad. De hecho, de eso se trata la proyección, la cual es un mecanismo de defensa usado para desviar las características y los comportamientos negativos de una persona para que así esta pueda atribuírselos a alguien más. Y en última instancia, esta táctica actúa como digresión para evitar la propiedad y la responsabilidad de lo malo.

Las personas tóxicas que usan esta estrategia les encanta el <<juego del cambio de culpa>> cuyos objetivos son: ellos ganan, tú pierdes, y tanto tú como el mundo serán culpados por todo lo que esté mal en su toxicidad, de esta forma alimentas su ego frágil mientras te llenas de dudas. Este es un juego de cinismo total, por ejemplo un chico que es un mentiroso compulsivo puede acusar a un compañero suyo de mentir, una esposa insegura de su relación puede acusar a su marido de ser muy dependiente, o un empleado perezoso puede decir que su jefe es poco efectivo para poder esconder su falta de productividad.

¿Qué hacer?

No proyectes tu empatía ni tu compasión sobre una persona tóxica, y tampoco te apropies de alguna de sus proyecciones llenas de toxicidad, porque de hacerlo así es probable que ellos te exploten sin remordimiento. Por  otro lado, si eres de las personas que valora su tiempo, entonces entenderás que centrarte en tu propia realidad y validar tu propia identidad es más importante que vivir en las disfunciones cognitivas de otras personas, por tal motivo cuando detectes que alguien no quiere asumir la responsabilidad de sus cosas malas y prefiere atribuírselas a un tercero, es el momento de cortar relación con él/ella.

(3) Conversaciones sin sentido

Cuando entres en discusión con alguien tóxico, prepárate para tener una conversación alucinante en el mal sentido del término. Ellos usarán palabrería, conversaciones circulares, argumentos ad hominen, proyecciones y cuestionamientos de tu cordura con objeto de desorientarte y hacerte creer que tú no deberías discrepar ni desafiarles de ninguna manera. El propósito principal de esta táctica es confundirte, frustrarte, distraerte del problema principal y hacerte sentir culpable por ser un ser humano que tiene pensamientos y emociones propias que puedan diferir de la de ellos; dicho de otra manera, tú eres el problema si tu existencia les contradice de alguna forma.

Pasa solo unos pocos minutos discutiendo con alguien tóxico y será probable que tú no recuerdes cómo fue que empezó la discusión. No importa cuán absurdo pueda ser el motivo por el cual discuten, si tu desacuerdo les molesta, es probable que aspectos de tu vida que no tienen nada que ver con el problema entren dentro de esa <<conversación>> sin sentido. Por ejemplo, una novia que en medio de una discusión con su pareja saca a flote suposiciones -que no pasaron ni están relacionadas- de meses o años atrás como argumentos propios.

¿Qué hacer?

Debes recordar que una persona tóxica no discute contigo, en realidad lo hace consigo misma y tú sólo te estás enterando de su monologo largo y agotador, pues ellos se sienten muy bien haciendo y viviendo en ese drama. Cada vez que intentes exponer un punto que contrarreste sus aseveraciones ridículas, sólo estás alimentando sus suministros de drama, así que no lo hagas, mejor alimenta tu confirmación de que su comportamiento abusivo es el problema, mas no tú. Y además, discutir con alguien tóxico es un gasto de energía y tiempo, por consiguiente corta la interacción tan pronto anticipes que está escalando a puntos sin sentido.

(4) Generalizaciones

Aún cuando las personas tóxicas utilicen estas tácticas tan sofisticadas, no suelen ser mentes tan brillantes, sino que son más bien intelectualmente perezosos. Por ese motivo, ellos optan por generalizar todo lo que digas en vez de tomarse el tiempo de considerar una perspectiva diferente, haciéndolo por medio de afirmaciones generales que no reconocen los distintos matices que puedan haber en tus argumentos o los múltiples ángulos posibles desde los cuales se puede abordar una cuestión. Y para aquellos tóxicos brillantes, utilizan afirmaciones generales para etiquetar lo que digas y/o hagas de forma tal que tu perspectiva sea desestimada.

Las generalizaciones tienden a invalidar todo aquello que no encaje en suposiciones, esquemas y estereotipos de la sociedad, además son una excelente forma de mantener el estatus quo. En esta táctica se exagera una perspectiva al punto de que pueda llegar a ser ocultada por completo, por ejemplo si una mujer cree que su pareja le es infiel, aun si no se sabe si lo ha sido o no, si ella se lo cuenta a sus amigas quienes probablemente le dirán que <<todos los hombres son iguales>> creando en nuestra protagonista un sesgo que le impida darle la oportunidad a su pareja de demostrar su inocencia.

¿Qué hacer?

En relaciones e interacciones con alguien tóxico que aplique esta táctica escucharás generalizaciones como <<tú nunca…>> o <<tú siempre>>, entre otras, las cuales buscan hacerte sentir como el malo del asunto. De modo que, lo mejor que puedes hacer para resistir a las generalizaciones es mantenerte en tu verdad dándote cuenta de cuán ilógica es su argumentación, ya que tú no siempre -o nunca- eres, dices o haces algo, sino que suele haber una razón detrás de todo ello, entonces ignora la generalización y retoma tu verdad. Y obviamente, al igual que en los otros puntos, lo aconsejable es no relacionarse mucho, e incluso no relacionarse para nada con personas tóxicas.

(5) Tergiversar tus emociones y pensamientos

A los ojos de una persona tóxica que utilice esta táctica, tus opiniones que difieran de las de él/ella, tus emociones legitimas y tus experiencias vividas se traducirán en defectos de carácter y evidenciarán tu supuesta irracionalidad. Ellos buscarán todos los medios posibles para poner el marco de que lo que estás diciendo y/o haciendo no es más que algo absurdo y atroz. Por ejemplo, estás hablando con alguien y la forma en la que esta persona se dirige a ti te hace sentir mal, por lo cual lo manifiestas en medio de la conversación, a lo que él/ella responderá con frases como <<ah, entonces eres perfecto>> o <<¿entonces quieres decir que soy una mala persona?>>, aun cuando tales palabras no salieron de tu boca, e inclusive, ni siquiera las pensaste.

El objetivo de esta táctica es permitirles a las personas tóxicas invalidar tu derecho a tener pensamientos y emociones sobre sus comportamientos inadecuados, e instilar en ti un sentimiento de culpa. Sumado a ello, esta táctica es una forma popular de desviación y distorsión cognitiva también conocida como <<lectura de mentes>>, pues ellos frecuentemente supondrán que saben qué es lo que estás sintiendo y pensando, por lo que sacarán conclusiones basadas más en sus delirios y falacias que en una evaluación consciente de la situación.

¿Qué hacer?

Simplemente responde <<yo nunca he dicho eso>> y aléjate. Siempre que la persona tóxica pueda pasarte la culpa y hacer una digresión de su propio comportamiento, entonces él/ella ha tenido éxito en su cometido de convencerte de que deberías estar avergonzado, por lo cual lo mejor que puedes hacer es establecer límites de relación con esa persona y/o, como en todos los casos ya mencionados arriba, cortar la relación que sea que tengas con él/ella.

Nota: Si te interesa este tema, entonces te recomiendo leer uno de nuestros artículos anteriores: Mecanismos de defensa mental: El reflejo de quién eres.


Lo que has leído acá está basado en este artículo.

Querido lector, gracias por haber llegado hasta acá. Espero que no tengas problemas a causa de lidiar con una relación con una persona tóxica. En caso de que tengas preguntas, dudas, opiniones u otros, deja todo eso en los comentarios. Y si conoces a alguien que está teniendo problemas en su vida a razón de la toxicidad de ciertas personas, entonces compartele este artículo, te lo agradecerá. Hasta una próxima publicación.

Ser Insoslayable

Jean Pierre B

contacto@serinsoslayable.com

+57 3016348177

Dejar un mensaje

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.