Parte Intelectual

Mejora tus presentaciones con estos 2 consejos de la neurociencia

Si quieres lograr cosas grandes en la vida, el mundo tiene que conocer tus ideas, aquello que estés haciendo y aquello que pretendas conseguir, por consiguiente necesitas tener cierto nivel de exposición porque eso es un requisito indispensable. Por tal motivo, para lograr tales cosas grandes en la vida, en algún punto de tu ella tendrás que estar frente a una audiencia a la cual le darás tu presentación.

Pero, lógicamente, no basta solo con pararse frente a las personas y presentar, sino que hay que saber hacerlo adecuadamente. Así pues, en este artículo te compartiré dos cosas basadas en neurociencia que puedes aplicar desde tu próxima presentación y que potenciarán tus resultados a la hora de comunicarte con tu audiencia. Sin más preámbulos, comencemos:

(1) La regla de los 10 minutos

El cerebro tiende a aburrirse con mucha facilidad, esa es la razón por la que cualquier presentación -en especial las largas- debería tener cambios frecuentes para mantener a la audiencia enganchada e interesada en todo lo que expones. Ahora probablemente te preguntes cada cuánto deberías hacer esos cambios frecuentes, y la respuesta es: 10 minutos.

Los neurocientíficos dicen que nuestro cerebro posee un cronometro incorporado cuya duración termina en al rededor de 10 minutos. Además, John Medina -biólogo molecular del desarrollo de la University of Washington Medical School y autor del libro Brain Rules– dice que hay estudios que muestran que el cerebro de las personas se desconecta de una presentación en los primeros 10 minutos. Citando sus palabras textuales:

<<Pareciera que el cerebro toma decisiones de acuerdo con algún patrón de tiempo obstinado, indudablemente influenciado por la cultura y por la genética. Este hecho sugiere un imperativo de enseñanza y de negocios: Encuentra una manera de llamar la atención de otra persona y luego mantenla por un periodo específico de tiempo>>.

¿Cómo recapturar la atención de tu audiencia? Fácil, una vez enganchada tu audiencia, dentro del rango de los 10 minutos siguientes a ese enganche mete un cambio, el cual puede ser tan simple como incluir un vídeo, contar una historia, incluir una voz nueva, hacer una demostración, etc. Por ejemplo:

El vídeo es del 12 de septiembre del 2018 donde Apple hizo un evento en el cual hubo 10 oradores, y en el que se vio aplicada esta regla de los 10 minutos a la perfección. El orador que más estuvo en el escenario lo hizo por un espacio de 12 minutos, aunque debemos tener en cuenta que fue interrumpido por los aplausos del público 12 veces, lo cual haría que su parte estuviera preparada para ser hecha en 8 a 10 minutos. Sin embargo, no sólo fueron los oradores, también hubo vídeos entretenidos como el que abre el evento, y tan solo en los primeros 30 minutos la audiencia escuchó a cuatro oradores distintos y vio 3 vídeos. Así que, la próxima vez que pienses en organizar tu conferencia, toma como ejemplo a Apple o a cualquier otra de las compañías más importantes del mundo, eso te dará muchas ideas hechas por personas que saben lo que hacen.

En definitiva, el cerebro humano se aburre muy rápido, por eso mantenlo enganchado por medio de distintas personas, vídeos y otros elementos que hagan que ese cronometro implantado se reinicie, pues gracias a la correcta aplicación de la regla de los 10 minutos, tu audiencia no se aburrirá. Y sólo resta una aclaración, la cual es que no tiene que ser exactamente a los 10 minutos, la inclusión de aquello nuevo puede darse en cualquier momento en el rango de los primeros segundos hasta los 10 minutos, aunque por consejo personal recomiendo no hacerlo hasta que al menos hayan pasado 3 a 5 minutos, dependiendo de la naturaleza de tu presentación.

Nota: Este punto está basado en este artículo.

(2) Menos texto y más imágenes

Si quieres cambiar las mentes de otros con el mensaje de tu presentación por medio de textos y viñetas, pues déjame decirte que no podrás hacerlo porque el cerebro de las personas de tu audiencia no puede concentrarse mientras lee tus diapositivas y te escucha al mismo tiempo.

Respecto al párrafo anterior, los neurocientíficos que estudian la persuasión tienen muchísima evidencia de que los conceptos que son mostrados con imágenes en vez de palabras tienen más probabilidades de ser recordados gracias al efecto de superioridad de imagen. Este efecto funciona así: si te dan información de manera verbal, es probable que después de tres días sólo recuerdes el 10%. Sin embargo, si a esa información que te dan le agregan una imagen, la probabilidad de que la recuerdes se eleva hasta un 65%, en palabras más simples, lo visual importa mucho.

Para entenderlo mejor tomemos lo escrito por John Medina en Brain Rules, quien dice que <<pruebas hechas años atrás mostraron que las personas podrían recordar 2500 imágenes con al menos un 90% de exactitud tras muchos días de haber sido expuestos a ellas, incluso aunque los sujetos vieran cada imagen por cerca de 10 segundos>>.

Por otra parte, nuestros cerebros están conectados para procesar la información visual de una forma distinta a cómo lo hacen con la información textual, lo cual es llamado aprendizaje multimodal. Las imágenes se codifican en diversos canales, mas no solo en uno, lo cual le da al cerebro una experiencia de codificación más profunda y significativa. En cambio, las palabras solo se codifican en un canal que es el verbal. Por eso, si te digo que recuerdes la palabra perro, tu cerebro sólo procesará ese código verbal, pero si te muestro una imagen de un pero y te pido lo mismo, el concepto será grabado verbal y visualmente, por lo cual te será más sencillo de recordar.

Ahora te debes estar preguntando cómo aplicarlo a tus presentaciones, e igual que en el punto anterior, te mostraré un ejemplo excelente a continuación:

Esta presentación de TED es de Chris Hadfield quien es el primer astronauta canadiense en caminar por el espacio, y cuya presentación habla de cómo superar los miedos que cada uno tiene. Chris utilizo 35 diapositivas, las cuales eran fotos o vídeos, muchas de ellas personales como en la que es un niño y sale dentro de una caja soñando en ser astronauta o cuando hacen el aterrizaje en la tierra con sus compañeros. Fueron 16 minutos y ni una sola viñeta ni palabra en su presentación, al final recibió los vítores que merecía por medio de una ovación de pie de su audiencia.

En síntesis, para tu próxima presentación utiliza la menor cantidad de palabras posibles en tus diapositivas, es más si puedes hacerlo sin ellas, mejor que mejor. Apóyate con el uso de imágenes y vídeos que le ayuden a tu audiencia a enlazar los conceptos con tu mensaje de una forma entretenida y diferente. Y por último, mezcla este punto con el anterior y tendrás una presentación digna de presenciar como público.

“Soy un gran creyente de un visual convincente. Un gran visual no sólo es hermoso, sino que te hace pensar”

Chris Hadfield

Nota: Este punto está basado en este artículo.

En caso de que quieras potenciar aún más tus presentaciones en público, que sepas que ya hemos escrito sobre ello antes y te recomendamos leer este artículo: 3 Consejos para presentar mejor frente a tu audiencia, captar la atención y no ser olvidado.


Querido lector, muchas gracias por haber llegado hasta este punto. Espero que tus presentaciones enganchen todo el tiempo a tu audiencia por medio del mejor mensaje y el material más apropiado. En caso de que tengas dudas, preguntas, aportes, opiniones u otros, deja todo eso en los comentarios. Y en caso de que quieras ayudar a mejorar las presentaciones de otras personas, entonces comparteles este artículo, te lo agradecerán. Hasta una próxima publicación.

Ser Insoslayable

Jean Pierre B.

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