Parte Espiritual

¿Cómo romper creencias limitantes? Y ¿cómo crear creencias potenciadoras?

Las creencias de una persona serán las que le permitirán o le impedirán de lograr sus objetivos. Ya en un artículo vimos cómo las creencias y la fe de una persona pueden incidir a lo largo de su vida, por lo cual es más que necesario tener creencias lo más potenciadoras posible para que puedas conseguir lo que deseas. Por eso, en este artículo vamos a saber qué es una creencia, y veremos formas concretas para destruir aquellas que te limitan y construir aquellas que te potencien. Pero antes de eso…

Dolor y placer

Las personas tienen ideas, toman acciones y asumen comportamientos debido a distintas razones y motivos, pero, en general, todas las motivaciones humanas se pueden resumir en dos: evitar el dolor y buscar el placer.

Así pues, todo lo que hagas vendrá dado por esta dualidad. Por ejemplo, muchas personas se someten a dietas rigurosas y sesiones de entrenamientos complicadas buscando el placer de la consecución de unos objetivos físicos, o sea, encuentran placer en hacer esas cosas que creen que los llevarán a conseguir sus objetivos. En cambio, hay personas que, aunque tengan objetivos físicos, no hacen nada al respecto para conseguirlos pues están muy cómodos como están, y el hecho de hacer ejercicio y/o dieta los saca de sus zonas de confort, lo cual consideran muy doloroso así que huyen de ese dolor, a pesar de que de no hacerlo eso les traerá consecuencias más dolorosas a futuro.

Por consiguiente, tus creencias actuales son a causa de evitar un dolor y/o buscar un placer, así tus creencias no tengan ninguna lógica. Cuando vayas a crear una creencia, intenta que sea buscando un placer. Cuando vayas a romper una creencia puedes asociar el dolor con seguir con ella, y el placer con liberarte de la misma. Y cuando vayas a cambiar una creencia, asocia dolor con la vieja creencia y placer con la nueva. Hazlo así y podrás tomar el control de tu vida y de tus…

Creencias

Ahora es importante preguntarnos ¿qué es una creencia? La respuesta es simple. Una creencia es una certidumbre sobre una idea, certidumbre de que esa idea nos dará placer y/o nos evitará dolor.

Como las creencias parten de ideas, hay unas que son más fuertes y fundamentadas que otras, lo que hará que sean más fáciles o difíciles de romper o crear. Por eso, las creencias las podemos separar en tres tipos, de la menos a la más fuerte, que son las opiniones, las creencias y las convicciones.

(1) Opiniones

Las opiniones son ideas con un fundamento débil o poco estructurado, además de ser una perspectiva que conlleva poca o nula toma de acción, lo cual hace que sean fáciles de crear y de cambiar.

Por ejemplo, cuando hay elecciones, un candidato puede ser visto como bueno por la opinión pública, pero al más mínimo rumor de algo que puede que no sea cierto, esa opinión puede dejar de ser favorable.

Cuando vayamos a romper una creencia, si detectamos que esta es una opinión, entonces es trabajo fácil porque solo basta con confrontar esa opinión con argumentos reales y sólidos. Por su parte, cuando estamos creando creencias debemos procurar que no se queden en someras opiniones, sino que vayan más allá.

(2) Creencias

Las creencias son ideas con fundamentos más fuertes y sólidos, que invitan a tomar acción, pero que no son tomados como verdades absolutas, lo que permite que con algo de trabajo puedan ser cambiadas.

Por ejemplo, hay personas que creen que el dinero es malo porque han visto gente que hacen daño a otros para conseguirlo, por tal motivo siguen su vida creyendo que el dinero es malo y que si ellos lo tienen también serán malos. Pero si cuestionaran esa creencia y vieran que con el dinero se hacen obras benéficas, se darían cuenta de que el dinero es solamente una herramienta y que ellos son los que deciden con que fines lo utilizan.

Para romper una creencia de este nivel y reemplazarla por otra más potenciadora, primero tienes que buscar argumentos que desbanquen los cimientos de la inicial. Y segundo, tienes que encontrar argumentos contundentes que sienten la base de la nueva creencia.

(3) Convicciones

Las convicciones son ideas que han pasado a ser parte de la vida de la persona, donde -generalmente- para ella no existe argumento que la refute, y que llaman totalmente a la acción, aun si eso significa ridiculizarse, o incluso morir por esa idea, lo cual hace que sean muy difíciles de cambiar.

Por ejemplo, los extremistas religiosos tienen la plena convicción de que su religión es la única salida y salvación en este mundo, por lo que si alguien cree otra cosa, ellos se ofenden y pueden llegar al punto de la agresión verbal y/o física, además, su convicción es tal que no les daría pena gritar su religión a los cuatro vientos.

Cuando detectes una creencia potenciadora que quieras para tu vida, haz lo posible por que se vuelva una convicción. Y en caso de que tengas una convicción que quieras romper, utiliza el umbral del dolor máximo para hacerlo. Si no entiendes cómo, ya lo veremos más adelante.

¿Cómo crear una creencia?

Si la creencia parte de la certidumbre de una idea, o sea, de la idea misma, esta será nuestro punto de partida. Por eso, sé cuidadoso a la hora de elegir la idea de aquello que quieras transformar en creencia. Una vez definida la idea, imagina que esta es una mesa sin patas, en otras palabras inestable y que no puede sostenerse por sí sola, por lo cual debes darle patas que la sostengan, y que entre más fuertes sean estas, mucho mejor. Las patas serán las referencias que soporten nuestra idea.

Por ejemplo, cuando tienes la idea de que eres guapo, sólo lo creerás si tienes las suficientes referencias que soporten esa idea. Así pues, si tu única referencia es porque tu madre te lo dijo, entonces es probable que no sea algo en lo que creas verdaderamente, sino una somera opinión. Por otra parte, si tus referencias son porque te cuidas, porque tienes estilo, porque recibes muchos piropos por la calle, porque has trabajado de modelo, etc… entonces es casi seguro de que tengas la creencia de que sí eres guapo, o sea, que tienes la certidumbre de esa idea.

Pero claro, no todas las referencias tendrán el mismo valor y peso para ti, porque tu idea puede estar respaldada por muchas referencias endebles, y tu mesa puede seguir siendo inestable. Por esa razón, intenta buscar referencias sólidas que argumenten tu idea, para ello sólo tienes que saber que entre más intensidad emocional tenga esa referencia en ti, más fuerte será el soporte de esa idea.

Por ejemplo, cuando estuve hospitalizado tras una cirugía, tenía la idea de recuperarme pronto, por lo que empece a buscar referencias que respaldaran esa idea. Si bien encontré varias referencias, te diré solo dos para que veas la diferencia de fuerza que pueden tener. La primer referencia era que iba a recuperarme porque me encontraba al cuidado de profesionales de la salud muy cualificados, la cual es una buena referencia pero no evoca ninguna intensidad emocional. Y la segunda fue porque yo me encontraba en el mejor momento físico de mi vida, lo que me hacia recordar todas las horas de fuerte entrenamiento y la dedicación para cuidarme, o sea de todo ese largo y trabajoso proceso del que estoy orgulloso, lo que devenía en una referencia poderosa por su inmensa intensidad emocional. Al final de todo, me recuperé mucho antes de lo que esperaban los médicos, lo cual es prueba de lo que una creencia puede lograr.

En síntesis, para crear una creencia, busca una idea y dale referencias que la respalden, ojalá que sea con referencias que tengan algún grado de intensidad emocional para ti. Una vez reúnas esos elementos, habrás transformado la idea en creencia. Y entre más poderosas sean las referencias, más arraigada estará esa creencia en ti.

¿Cómo romper una creencia limitante para cambiarla por una más potenciadora?

Para romper una creencia, ya hemos mencionado la dinámica a seguir, la cual es vincular dolor a seguir con la creencia que queremos romper, y vincular placer a dejarla y a adquirir una nueva que sea más potenciadora.

Entonces, por ejemplo y volviendo al caso de la persona que cree que el dinero es malo y quiere romper esa creencia, lo que debería hacer es vincular dolor con esa creencia, por medio de cosas como mirar si su mala situación financiera se debe a creer en eso, entre otras. Y por último, asociar placer en dejar de creerlo y en adquirir otra como que el dinero es una herramienta, lo cual se hace igual, mirando cosas como que al cambiar la creencia por la nueva, su situación económica mejorará, o visualizar todas las cosas buenas que podrá aportar al mundo si tuviese dinero, entre otras.

En otras palabras, cuando rompas una creencia y la estés cambiando por una más potenciadora, en ese proceso de cambio se hace exactamente lo mismo que cuando estás creando una creencia, pues tienes la idea y le das referencias que la soporten lo suficiente para que tú la puedas creer.

Sin embargo, romper una creencia no será fácil, y quizá te encontrarás con creencias que te parecerá muy difíciles de cambiar, por lo que te recomiendo usar la vinculación de estas con un dolor inmenso para hacerlo posible, o sea, usar…

El umbral del dolor

Ojalá las personas no tuvieran que llegar hasta estas instancias para cambiar, sino que surgiera de su propia voluntad de cambio, sin embargo, el dolor ha demostrado ser lo más efectivo para efectuar cualquier tipo de cambio, en especial si se trata de creencias.

Así pues, no es sorpresa encontrarnos con personas que no toman acción de cambio hasta que tocan fondo. Por ejemplo, esas mujeres que están infelices en una relación durante años, y después de tanto dolor y sufrimiento continuo y prolongado, deciden que es hora de dejarlo y buscar la felicidad en otro sitio, claro que, se dan cuenta de ello después de muchísimo tiempo. En otras palabras, las situaciones que vivían las llevaron a experimentar un dolor tan intenso hasta el punto que no aguantaron más y no tenían más opción que cambiar.

Sin embargo, no siempre debemos esperar hasta que las situaciones nos fuercen a ello, sino que podemos forzar la llegada al umbral de dolor por nuestra cuenta. Por ejemplo, cuando Tony Robbins era niño quería beber cerveza como su padre, pues al ver que este lo hacía Tony creía que él también debía replicar ese comportamiento. Su madre no quería que él bebiera, pero sabía que si le decía que no, Tony encontraría la forma de beber así fuese a escondidas. Por consiguiente, le dijo que podía beber siempre y cuando lo hiciera como su padre, o sea, 6 latas rápidamente. Tony pensó que sería fácil, así que accedió y empezó a beber. Tras el primer sorbo, le pasó lo que a todo joven le pasa en su primer acercamiento al licor, el sabor le parecía horrible, pero como su madre estaba presente, su orgullo lo obligó a continuar hasta acabar. Como fue tanto alcohol el ingerido, no tardo mucho para que Tony empezara a sentirse mareado y mal hasta el punto de vomitar. Y como su primer acercamiento a la cerveza fue tan desagradable, él asoció un inmenso dolor con beber cerveza que nunca más quiso replicar el comportamiento bebedor de su padre. En otras palabras, la madre de Tony lo hizo llegar al umbral de dolor, lo que inoculó un cambio instantáneo en sus creencias.

Ahora bien, no sé qué creencias quieras cambiar, pero sólo sé que una forma efectiva de hacerlo es a través de llevarte a ti mismo al umbral del dolor máximo, el cual te obligué a cambiar sí o sí.

En conclusión

  • Las motivaciones de los humanos son por evitar dolor y por conseguir placer.
  • Las creencias son una certidumbre sobre una idea, o sea, una certidumbre de que esa idea nos dará placer y/o nos evitará dolor.
  • Los tres tipos de creencias son las opiniones, las creencias y las convicciones.
  • Para crear una creencia debes definir la idea que quieres creer y llenarla de referencias que argumenten esa idea, siempre intentando que exista alguna intensidad emocional que se relacione contigo en esas referencias.
  • Para romper una creencia y cambiarla por una más potenciadora, debes asociar dolor con la creencia vieja y placer con la nueva.
  • Puedes valerte del umbral del dolor para romper creencias que parecen huesos duros de roer.

… Y por último

Quiero hacerte una invitación especial. Cada jueves a las 8:00 pm COT en nuestra página de Facebook de Ser Insoslayable estamos haciendo una transmisión en vivo de nuestros conversatorios, donde hablamos de temas muy interesantes como este que acabas de leer, es más, este tema lo tocamos más a profundidad en el conversatorio que hicimos el 19 de julio de 2018, el cual, si te interesa, podrás ver a continuación:

Sin más por agregar, te espero en los próximos conversatorios. Recuerda que cualquier opinión o sugerencia para ellos es más que bienvenida.


Gran parte de lo que has leído acá lo puedes encontrar en el libro Controle Su Destino de Tony Robbins.

Querido lector, gracias por haber llegado hasta este punto. Espero que puedas deshacerte de todas tus creencias limitantes y que las cambies por unas que te potencien por completo. Si tienes aportes, opiniones, preguntas o quieres contar alguna anécdota personal, deja todo eso en los comentarios. Y si consideras que esto que has leído puede ayudar a los demás, entonces te invito a compartir este artículo en tus redes sociales. Hasta una próxima publicación.

Ser Insoslayable

Jean Pierre B.

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