Parte Espiritual

Ve más allá de la capacidad que tu mente cree que tienes con la Ley del 40%

Estás en haciendo algo que requiere todo de ti para conseguir un objetivo, ya sabes, cosas como emprender, hacer llamadas en frío para vender, correr una maratón, entre otras. Sin embargo, llegas a un punto donde aparece una voz en tu mente que te dice que te detengas, que ya no puedes seguir más, siendo lo más sensato para ti que te rindas y no sigas. El hecho de que le hagas caso o no a esa voz es lo que determinará si lograrás lo que quieres lograr o claudicarás en el intento.

Si bien, la lógica podría decirnos que esa voz es la voz de nuestra consciencia, que nos está enviando una señal real de que hemos alcanzado nuestro punto máximo y que ya no podremos ir más allá de eso. La realidad es otra, pero antes de llegar ahí, quiero que empecemos con un dato que nos muestra cuán equivocada está esa voz: el 99% de las personas que inicia una maratón, la terminan.

Créeme, aquellos que completan la maratón también empiezan a escuchar esa voz en su cabeza en algún momento del tramo, sólo que ellos deciden no escucharla y sacar fuerzas de su propia voluntad para seguir y completar lo que empezaron. ¿Eso quiere decir que la voz miente? Aunque no puedo asegurarlo con certeza científica, sí miente, o por lo menos lo hace en al menos el 99% de los casos. Así que, cada vez que esa voz empiece a resonar en tu cabeza haz uso de…

La ley del 40%

Jesse Itzler, autor del libro Living  with a SEAL: 31 Days Training with the Toughest Man on the Planet, un día vio a una persona en una maratón de 100 millas que terminó la carrera a pesar de ir sin grupo de apoyo, sumado a huesos de sus pies rotos y daños en sus riñones. La fuerza mental de este corredor anónimo llamó la atención de Itzler, quien lo busco y lo llamó, posteriormente viajo hasta donde él estaba, y últimamente lo invito a vivir a su casa durante un mes para aprender de su fuerza. Aquel sujeto increíble era un miembro de los equipos de Mar, Aire y Tierra de la Armada de los Estados Unidos, también conocidos como Navy SEALs.

El primer día que el SEAL comenzó a vivir con Itzler, le pidió que hiciera domindas. Itzler hizo al rededor de 8 repeticiones, luego el SEAL le dijo que descansara 30 segundos y que hiciera más, así lo hizo Itzler, pero esta vez sólo fueron 6 repeticiones. Nuevamente, el SEAL le dijo que descansara otros 30 segundos más e hiciera más dominadas, a lo que Itzler descansó ese tiempo e hizo sólo 3 o 4 repeticiones sintiéndose cansado y con sus brazos doloridos. Finalmente, el SEAL viendo que Itzler ya entendía de qué iba la cuestión, le dijo que no iban a salir de ese sitio hasta que no hiciera 100 dominadas más, y lógicamente, el primer pensamiento de Itzler fue <<bien, pues vamos a durar aquí bastante tiempo, porque no hay manera de que yo haga 100 repeticiones.>> Sin embargo, Itzler las terminó aunque fuese de a una a la vez, lo cual le enseñó que somos capaces de hacer más de lo que nos creemos capaces.

Entre otras enseñanzas más que Itzler aprendió durante ese mes con el SEAL, hubo una a destacar, y esa es que cuando nuestra mente nos esté diciendo que ya estamos al límite y que no podemos más, hasta ahora hemos llegado al 40% de nuestra capacidad. O sea, esa voz que te dice que ya no puedes más, tómala como una señal de que estás cercano de llegar a la mitad de todo lo que tienes, y utiliza tu voluntad para sacar ese 50% o 60% de combustible restante.

Pero no sólo apliques esta regla a las maratones o a las dominadas, la puedes aplicar también en otras áreas como en tu trabajo, en tus proyectos y cualquier otra cosa que sientas que te incómoda. Porque gracias a ir más allá de tu 40% de capacidad, saldrás de tu zona de confort, y al salir de ella estarás en un estado de crecimiento total donde te darás cuenta de todo lo que puedes hacer, aunque no lo hubieras creído así.

E inclusive, el SEAL tiene un lema: <<si no apesta, no lo hacemos.>> Porque las cosas que más lejos nos llevan, y por consiguiente, que más valen la pena, no siempre serán las más placenteras, siendo los resultados el único placer que obtenemos de ellas.


Nota: Si quieres conocer la historia de Itzler y el SEAL, te invito a ver este vídeo.

Querido lector, gracias por haber llegado hasta este punto. Espero que siempre que escuches esa voz limitante en tu cabeza, la ignores y saques tu 60% restante. En caso de que tengas aportes u opiniones, déjalos en los comentarios. Y si conoces a alguien que siempre frena en su 40%, entonces compartele este artículo para que pueda ir más allá de lo que cree posible, te lo agradecerá. Hasta una próxima publicación.

Ser Insoslayable

Jean Pierre B

contacto@serinsoslayable.com

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