Parte Social

Mejora tus conversaciones usando la Regla de 3

¿Cuántas veces no hemos estado en una conversación en la que no nos hemos sentido integrados? Ya sabes, esas conversaciones donde no te sientes escuchado, y donde tu rol  es más parecido al de una audiencia que asiste a escuchar un monólogo. Ese es un problema serio, porque como humanos somos seres sociales, por consiguiente queremos interactuar con otros, sin embargo, si en nuestra interacción no sentimos o no generamos esa sensación de conexión que desencadene una descarga de oxitocina -necesaria para sentir conexión social-, entonces provocaremos el efecto contrario.

Las situaciones más comunes que provocan este error:

  • La persona sólo habla de sí misma, sus temas de conversación siempre son lo que a él/ella le gusta, lo que le interesa, y sus ideas. Pero nunca se preocupa por gustos, intereses, ideas ni nada de los demás.
  • La persona cree que sabe todo lo que pasa en la mente de los demás, así que siempre hace lecturas en frío evitando preguntar qué es lo que verdaderamente piensan aquellos con quiénes interactúa.
  • No es buena idea llegar a un desacuerdo de opiniones con la persona, puesto que esta no soporta que alguien piense algo distinto a ella. Así que, lo que hacen los demás es limitarse a esperar que acabe su explicación e intentar cambiar el tema lo más pronto posible.
  • La persona siempre tiene una opinión sobre todos los temas, y está dispuesto a darte su opinión sea que se la pidas o no.

Hay un factor común en todas esas situaciones anteriores, el cual es el tipo de oraciones que conforman el contenido de sus conversaciones. Por consiguiente, la manera de resolver esos errores y de que evitemos cometerlos es arreglando la conformación de oraciones que componen nuestra conversación. Y de eso va este artículo, de qué sepas qué tipos de oraciones hay y cómo utilizarlas en la próxima charla que tengas.

Tipos de oraciones que usas en una conversación

(1) Declaraciones

Nuestras declaraciones son oraciones de hechos reales, o de cosas que para nosotros son hechos aunque no haya evidencia. Por ejemplo, la capital de Australia es Camberra lo cual es un hecho verdadero que puedes comprobar. Por otro lado, están las oraciones de declaración que no son más que opiniones disfrazadas. Por ejemplo, decir que votar por un candidato presidencial significa condenar al país, lo cual es sólo una opinión, aunque quien la diga lo haga con la propiedad de una afirmación.

Cuando tu intervención en la conversación está llena únicamente por declaraciones, el resultado es que la conversación tratará 100% sobre ti, en consecuencia, la otra persona con la que hables no se sentirá incluida y, aumentarás las probabilidades de que él/ella no quiera volver a hablar contigo.

(2) Preguntas

Las preguntas son las licencias que emitimos en nuestra conversación para permitirles a otros que contribuyan con aquello que saben y creen. Estas las usarás para personalizar la conversación, haciendo que los demás sientan que también están participando, además las harás porque tú estás interesado en conocer y escuchar lo que hay dentro de sus cabezas.

En cuanto a qué tipo de preguntas usar en la conversación, te diría que cualquiera sirve, pero dale prelación a aquellas que le permitan al otro responder algo más allá de un simple sí o no. Por ejemplo, ¿Qué cosa te apasiona cuando trabajas? ¿Cómo te sientes lidiando con esa situación? ¿A dónde te gustaría viajar el próximo mes y por qué? Etc.

Pero ten cuidado de no excederte con las preguntas, porque si bien preguntar es como compartir el escenario con el otro, no querrás sobrecargar la atención. Incluye las preguntas en tu conversación, pero haz que siga siendo una conversación, mas no una entrevista, ya que si la otra persona se siente entrevistada, también provocas altas posibilidades de que ella no quiera volver hablar contigo.

(3) Condicionales

Los condicionales no son más que suavizadores, los cuales utilizas para expresar de forma amable y gentil tu punto de vista, opiniones y perspectivas, reconociendo que otros tienen el derecho de ver las cosas diferentes a ti, sin que eso signifique que se equivocan. Entonces, se podría decir que tus condicionales son tus declaraciones pero suavizadas con frases como <<no puedo hablar por todos, pero…>>; <<me parece que…>>; <<creo que leí en algún lado que…>>;  <<no estoy del todo seguro, pero pienso que…>>; <<hasta donde yo sepa…>>; entre otras más.

Los condicionales son una forma sutil de comunicar que el otro está bien así tenga una opinión diferente, además de que respetas su punto de vista, aunque tú no estés de acuerdo. Por tal motivo, lo mejor es utilizar los condicionales para ser asertivo, en esos casos donde tu opinión pueda generar controversia y discusión, obviamente, con una actitud genuina y congruente con lo que estás diciendo.

La regla de 3 para tus conversaciones

De acuerdo con Karl Albrecht, un consultor y coach de gestión incluido en la lista de Top 100 Thought Leaders in business en temas de liderazgo, dice que la forma de tener una buena conformación en tu conversación es por medio de la regla de 3.

La regla de tres es muy fácil, pues trata de nunca decir tres declaraciones seguidas sin lanzar una pregunta o un condicional. En palabras del propio Albrecht, <<Cuando estés en medio de una conversación de cualquier tipo -casual o de negocios- supervisa la proporción de declaraciones, preguntas y condicionales que uses. Después de unas pocas declaraciones, intenta cambiar la conversación y hacer una pregunta, así la otra persona puede empezar a apropiarse de la conversación. Cuando respondas preguntas, intenta sustituir tus opiniones fuertes con respuestas calificadas o condicionales.>>

En definitiva la formula general sería algo así: Declaración + Declaración + Pregunta/Condicional + Declaración…

No sobra agregar que cuando hagas una pregunta, escuches a la otra persona y muestres interés genuino, porque si sabes escuchar, podrás tener bastante material para continuar con la conversación y no te quedarás en blanco, porque recuerda: quién domina la interacción no es el que más habla, sino el que más escucha.

“El anhelo más profundo en cada ser humano es el deseo de ser apreciado”

William James

Nota: Si este tema te parece interesante, te invito a leer este artículo también: Historias emocionales: La herramienta verbal para conectar con cualquiera.


Lo que has leído acá está basado en este artículo.

Querido lector, gracias por haber llegado hasta acá. Espero que tus conversaciones tengan un balance del tipo de oraciones y, que puedas conectar con los demás. En caso de que tengas aportes u opiniones, déjalos en los comentarios. Y si conoces a alguien cuyas conversaciones mejorarían si leyera esto, entonces compartele este artículo, te lo agradecerá. Hasta una próxima publicación.

Ser Insoslayable

Jean Pierre B

contacto@serinsoslayable.com

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