Parte Espiritual

¿Cuáles deberían ser los motivos adecuados de tus acciones?

Si alguna vez te has preguntado si los motivos de tus acciones son los adecuados para seguir haciendo una acción determinada o detenerte, mas no has encontrado una respuesta, entonces, no te preocupes más, pues este artículo está aquí para darte luces concretas, y así, tendrás todas las herramientas necesarias para encontrar los motivos adecuados de tus acciones.

Tres tipos de motivos que impulsan la acción humana

(1) Motivos Extrínsecos

Incentivos y razones para hacer o no hacer algo, con objeto de recibir o evitar algo externo.

Ejemplo: (a) El vendedor ofrece su producto para generar la comisión de venta. (b) El niño ordena su habitación para evitar ser regañado por su mama.

(2) Motivos Intrínsecos

Incentivos y razones para hacer o no hacer algo, con objeto de recibir o evitar algo que sólo yo mismo puedo darme.

Ejemplo: (a) El vendedor ofrece su producto para ganar experiencia y cumplir con su meta personal de clientes potenciales diarios. (b) El niño ordena su habitación porque se siente incómodo cuando no la ve limpia ni organizada.

(3) Motivos Trascendentales

Incentivos y razones para hacer o no hacer algo, con objeto de beneficiar a otros distintos de mí.

Ejemplo: (a) El vendedor ofrece su producto porque sabe que es el indicado para suplir las necesidades de su cliente. (b) El niño ordena su habitación porque sabe que eso le quita una preocupación a su mama en cuanto al aseo de la casa.

Las personas suelen tomar sus decisiones y ejecutar sus acciones, motivados por una combinación simultanea de los tres motivos anteriores. Quizá en algunos casos, uno de los motivos tenga mayor peso que los otros, sin embargo, siempre debe existir ese balance. Por ejemplo, volviendo a nuestro vendedor, quizá su motivo extrínseco (el dinero) representa el 55%, el intrínseco (realización profesional) 25%, y el trascendente (ayudar al cliente) 20%. Sea como sea, los tres tipos de motivos deben estar presentes en nuestras acciones, pues las acciones con los tres motivos se encuentran dentro de un estado de motivación integral y efectiva, el cual es el ideal al que debemos apuntar siempre. La falta de uno de esos motivos, a la corta o a la larga mermarán nuestra sensación de bienestar interna.

Conflictos entre motivos

Habrán ocasiones donde debamos renunciar a un motivo por sobre otro, lo cuál no está mal, desde que sepamos discernirlo. Así que, cuando por alguna circunstancia nuestros motivos entren en conflicto, y debamos elegir uno u otro, podríamos tener dos tipos de conflictos:

(1) Conflicto Intramotivacional

Esta se da cuando el conflicto está en elegir entre situaciones que se encuentran dentro de un mismo tipo de motivación.

Ejemplo: Un joven de 18 años está en la encrucijada de llegar temprano a casa para evitar el regaño de sus padres (motivo extrínseco), o quedarse hasta más tarde para que sus amigos le sigan invitando licor (motivo extrínseco).

(2) Conflicto Intermotivacional

Este se da cuando el conflicto está en elegir entre situaciones de diferentes tipos motivación.

Ejemplo: Un estudiante está en la encrucijada de copiar para no perder el examen (motivo extrínseco), o asumir la responsabilidad y las consecuencias de no haber estudiado, para no cargar con un sentimiento de culpa posteriormente (motivo intrínseco).

Sea cual sea el tipo de conflicto, los motivos de acción que utiliza una persona para tomar sus decisiones son sus verdaderos valores en acción, así que, dependiendo de esos valores, la balanza de elección se decantará a un lado u otro.

Gestión del conflicto

En el caso particular de que sea un conflicto intramotivacional, actuar de una manera que vaya a favor o en contra de mis valores, hará que en una situación subsiguiente que sea similar, yo tenga tendencia a elegir de la misma manera. Por eso en el ejemplo del joven de 18 años, si él elige quedarse con sus amigos más tiempo, es muy probable que en el futuro cuando enfrente situaciones similares, siga eligiendo la desobediencia a sus padres.

Por otro lado, en el caso particular de un conflicto intermotivacional, pasará algo semejante al caso anterior, ya que, elegir entre un tipo de motivo por sobre el otro, hará que en un futuro haya tendencia a darle más peso a ese tipo de motivo cuando vuelva a ocurrir el conflicto. Entonces, en el ejemplo del estudiante que no estudió, si su opción es la de asumir las consecuencias, es muy probable que en el futuro cuando tenga un conflicto que enfrente un motivo extrínseco y uno intrínseco, él se decante por elegir el intrínseco por sobre el extrínseco.

En todo caso, no sé si has notado que hasta el momento no he hablado sobre qué está bien y qué está mal, porque para mí, eso queda a tu criterio y dependerá de tu situación particular. Lo único que espero es que, cualesquiera que sean tus acciones, sean motivadas por motivos extrínsecos, intrínsecos y trascendentes, simultáneamente. Mira que no te estoy diciendo que te centres en motivos trascendentes únicamente, lo cual sonaría ideal y políticamente correcto, sino que dejo a tu criterio y a tu situación particular la proporción de tus motivos. Y lógicamente, intuirás que cuando te encuentres en un conflicto intramotivacional o intermotivacional, también dejaré la elección bajo tus criterios y situación particular. Sólo espero que las decisiones que tomes y las acciones que ejecutes estén dentro de ese estado de motivación integral y efectiva, y sean un fiel reflejo de tus valores.

Por ejemplo, como creador de Ser Insoslayable, mis motivos son: Ser reconocido por la filosofía de Ser Insoslayable, como su referente y proveedor de contenido y conocimiento del más alto valor (motivo extrínseco). Tener el conocimiento y el contenido en un mismo lugar, bien explicado como certeza de que lo he entendido y lo he aplicado en mi vida (motivo intrínseco). Y ayudar a los seguidores de Ser Insoslayable con cada publicación que haga, para que así ellos -y tú- puedan mejorar sus vidas y acercarse cada vez más a su versión de seres insoslayables (motivo trascendente). No te diré las proporciones de mis motivos, solo te diré que están bastante balanceados.


Querido lector, gracias por haber llegado a este punto. Espero que los motivos que guían tus acciones sean los más indicados, y que cuando tengas conflictos intermotivacionales e intramotivacionales, las decisiones que tomes sean reflejo de tus valores más profundos y arraigados. En caso de que tengas aportes u opiniones al respecto, déjalos en comentarios. Si consideras que lo que has leído puede ayudar a otras personas, entonces comparte este artículo. Hasta una próxima publicación.

Ser Insoslayable

Jean Pierre B

contacto@serinsoslayable.com

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