Parte Financiera

7 consejos para vivir una vida frugal

Existen dos formas de tener más dinero: Aumentando los ingresos y disminuyendo los gastos. No son maneras excluyentes, al contrario, puedes ampliar tus fuentes de ingreso mientras reduces aquellos gastos innecesarios. Por eso, en este artículo quiero hablarte de lo segundo, o sea, vivir una vida frugal.

Ser frugal es tener consciencia sobre mi vida económica, actuando con cierta sobriedad y madurez en los momentos claves, donde las decisiones que tome involucren el manejo de mi dinero. No tiene nada que ver con ser tacaño o pobre, pues personas como Warren Buffet -uno de los hombres más ricos del mundo-, son conocidos por llevar un estilo de vida frugal. Así que, aquí van siete consejos para vivir en la frugalidad:

(1) Compra calidad

Ser frugal nunca se ha tratado de comprar lo más barato y ya. Es más acerca de encontrar aquellas cosas cuyo valor real -o sea el valor que puedo obtener de ellas a corto y largo plazo- sea al menos equiparable con su valor de mercado -o sea su precio-. Por ejemplo, si practicas boxeo, unos guantes de 15 o 20 USD son la opción más barata, sin embargo, si los compras, te tocaría cambiarlos cada cuatro meses por desgaste, eso te llevaría a gastar entre 120 y 160 USD en dos años por esos guantes. Por otro lado, si compras unos guantes de mejor calidad cuyo precio sea 70 USD, que sabes que te durarán de dos a tres años, sería la mejor opción para ti en este caso.

En el ejemplo anterior, a corto plazo, comprar guantes de 15 USD saldría aparentemente más barato, pero si miramos a largo plazo, los guantes de 70 USD saldrían mucho más baratos. Entonces, cuando vayas a hacer tu compra, no sólo te fijes en el corto plazo, también piensa en el largo plazo, y verás que habrán ocasiones en que pagar más hoy, me representa un ahorro a futuro.

(2) Gastar e invertir no es lo mismo

Un error inmenso que puede estar retrasando tu avance financiero es desconocer la diferencia entre un gasto y una inversión.

Una inversión es un desembolso de dinero para conseguir un activo, por ejemplo un local que alquilas o unas acciones de una empresa. Y un gasto es un desembolso de dinero para conseguir algo que depreciará gran parte de su valor y no tendrá beneficios al largo plazo, por ejemplo ciertas bisuterias o prendas de vestir.

Con esto no quiero decir que siempre hay que invertir y nunca gastar, porque gastar hace parte de la vida. Lo que sí tienes que saber -en caso que quieras vivir frugal-, es la diferencia entre gasto y la inversión, para que así seas verdaderamente consciente de hacia donde está yendo tu dinero y de qué decisiones financieras estás tomando.

(3) Controla tus finanzas

Hay una frase muy conocida en el mundo de la administración que dice: Lo que no se mide no se puede controlar, y lo que no se controla no se puede mejorar.

O sea que, si quieres mejorar tus finanzas, debes controlarlas primero. ¿Cómo empezar? Es simple, lleva un registro de todos tus ingresos y de todos tus gastos, para que así sepas de donde viene y a donde va cada billete. Debes conocer esta información, porque es la base para que puedas realizar tus presupuestos y puedas ahorrar.

(4) Vive debajo de tus posibilidades

Este punto sólo será posible si realizaste el anterior. En el momento que conoces tu dinero y sus movimientos, es allí donde sabrás hasta donde puedes permitirte ciertos gastos, o sea, hasta donde llegan tus posibilidades financieras actuales. Pero lo ideal, es que el gasto nunca sea igual al ingreso, porque entonces nunca habrían excedentes para ahorrar ni invertir, así que intenta vivir por debajo de ellas sin que eso signifique que tu calidad de vida se deteriore.

(5) Evita la deuda del consumo

El interés que te cobran por tus deudas de consumo, es el impuesto que se le cobra a las personas que intentan vivir por encima de sus posibilidades. Claro, una tarjeta de crédito -entre otro tipos de generadores de deudas de consumo- puede ser un salva vidas o una herramienta poderosa en ciertos momentos, pero solo cuando se sabe usarla. Sin embargo, cuando adquirimos una deuda de consumo para palear un estilo de vida más allá del que podemos permitirnos, será el principio de un infierno financiero, donde presupuestar y ahorrar no serán posibles, porque recuerda: aparentar te hace pobre.

(6) Distingue lo que necesitas de lo que quieres

Día tras día, vivimos bombardeados de publicidad que nos insta a que consumamos. Ese continuo estímulo de mercadeo, nos ha llevado a tener distinciones confusas entre aquello que es una verdadera necesidad y aquello que simplemente quisiéramos tener. Y al igual que en el punto 2, desconocer esa diferencia también puede estar deteriorando nuestra vida financiera.

Una necesidad es aquello que debe estar presente en nuestro día a día, pues su ausencia puede significar una amenaza para nuestra integridad y nuestra vida, por ejemplo, la comida, el refugio, la salud, la seguridad, etc. Y algo que quiero pero que no necesito, es simplemente algo cuya ausencia no amenaza mi integridad ni mi vida, como ese televisor o ese peluche de tu habitación.

En ese orden de ideas, ser frugal no significa que todo lo que compre deba ser una necesidad, y que evite usar mi dinero en cosas que quiero. Lo que quiere decir es que hay que conocer esa diferencia, porque eso nos permitirá tomar decisiones financieras más sabias (y un lujo de vez en cuando no le hace daño a nadie).

(7) Hazlo tu mismo

Soy de esas personas que está totalmente de acuerdo en enfocarnos en una o dos únicas cosas para las que somos buenos, y delegar todo lo demás. Sin embargo, este consejo no es nada contradictorio con esa idea.

Aprender a hacer ciertas cosas tú mismo, puede ahorrarte un dinero, e incluso, puede convertirse en un ingreso extra si lo sabes capitalizar. Por ejemplo, si necesitas reparar un electrodoméstico, puedes contratar a un técnico profesional y pagarle, o puedes aprender bricolaje y hacer la reparación tú solo, y quién sabe, quizá te vuelvas tan bueno en ello que te puedan contratar para reparar en otras casas, o contratarte para enseñarlo.


El contenido que has leído se basó en este artículo. Si quieres aprender como tratar a tu dinero lee este artículo: El dinero es igual que una mujer muy atractiva.

Querido lector, gracias por haber llegado hasta este punto. Espero que vivas una vida que te permita avanzar financieramente y conseguir tus objetivos. Si tienes algún aporte u opinión, déjalo en comentarios. Y si conoces a alguien que pueda beneficiarse montones por leer esté artículo, entonces comparteselo. Hasta una próxima publicación.

Ser Insoslayable

Jean Pierre B

contacto@serinsoslayable.com

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