Vida aparente vs Vida real

Hoy en día, pareciera que las apariencias priman por sobre la realidad financiera de las personas, y vemos casos en los que alguien compra ropa u otras cosas que están muy por encima de su presupuesto real, solo por apariencia.

Si bien hay gurus financieros como Juan Diego Gomez, que recomiendan que te des lujos que estén por encima de tus posibilidades, para que así, ese pequeño sobresalto financiero te ponga en una situación de presión que te permita tener ideas de negocios que paguen por eso, y <<se despierte tu genio financiero>>. Me gusta el consejo, siempre y cuando ese lujo venga precedido de un periodo de esfuerzo, trabajo duro, y consecución de logros, ya que así, lograrás estar en una situación de límites que te obligue a superarte, sentirás que te mereces de verdad esos lujos, y condicionarás esa pauta para que muy probablemente sigas esforzándote más. Aunque claro, para premiarte no hace falta sobregirarse, pero esa es tu decisión.

Claro que, el mismo señor Gomez dice que una de las formulas para seguir siendo pobre, es gastar dinero que no tienes para impresionar a personas que no te importan. ¿Contradictorio con lo anterior? Para nada, porque no es lo mismo darse un lujo en un momento específico para tu propio disfrute -ojalá tras haber dado todo de ti y sentir que de verdad lo merezcas-, que darse lujos sólo para mostrar una vida que no es la tuya.

Por ejemplo, a mí me encantan las zapatillas exclusivas que suelen tener un precio alto, e incluso tengo alguno que otro par, pero generalmente el tipo de calzado que uso y suelo comprar no pasa de los 15 o 20 USD. Conozco personas que devengan un salario mínimo en Colombia (al rededor de 250 USD) y usan zapatillas que cuestan 70 USD o más, o sea que, lo que gastan en unas zapatillas es al rededor del 30% de su ingreso. Con esto no estoy diciendo que ellos no tengan derecho a tener cosas bonitas o costosas, sin embargo, gastar cerca de 1/3 del dinero en algo que pierde casi la mitad de su valor tras la primer postura, no me parece lógico ni racional, a menos que se haga como lo leíste en el segundo párrafo.

El catalizador de las redes sociales

Con el uso de redes sociales, esta necesidad de mostrar apariencias falsas ha aumentado, pues la gran mayoría de usuarios suben contenido donde reflejan una vida perfecta libre de preocupaciones, y muy posiblemente sus vidas no sean del todo así. Como el caso de Lisette Calveiro, una chica de 26 años con más de 25 mil seguidores, que en algún punto de intentar tener el <<Instagram perfecto>>, llegó a tener una deuda de 10.000 USD, tal como lo relata en este artículo del New York Post.

Su deuda era para comprar ropa, pues trataba de que en las fotos que publicaba ella no repitiera atuendos, comprar bolsos y accesorios de diseñador, pagar comidas lujosas, y viajar a muchos destinos diferentes. En un momento esa obligación le llevó a no poder mantener ese estilo de vida que pretendía, lo cual la condujo a buscar ayuda de un coach financiero. En cuestión de 14 meses, ella pudo pagar sus deudas y ahora muestra su vida auténtica en la plataforma, pues en palabras de ella <<…[actualmente] cuando sea que alguien me dice que le gusta mi abrigo, yo le digo ‘oh puedes creer que conseguí este abrigo por 50 USD en H&M’>>.

Como Lissete, hay muchas otras personas que están pasando -en mayor o menor medida- por la misma situación que ella afrontó. No es culpa de las redes sociales en sí, pues estas son solo una poderosa herramienta. En realidad es culpa del criterio de las personas, pues es ese criterio el que los guía a tomar decisiones en beneficio o detrimento de su integridad y su patrimonio. Aunque, dentro de mentalidades tan influenciables y débiles, si estas ven que todos están mostrando un tipo de vida, ellas quieren seguir a la masa y hacer lo mismo, aún cuando va por encima de sus posibilidades.

En tu caso particular, si sientes que las redes sociales te hacen sentir miserable y mal cada vez que miras tu muro, o que tienes la necesidad de publicar cada cosa que haces con objeto de impresionar a otros, déjame decirte que tienes un problema, el cual en algún momento podrá empezar a afectar tus finanzas. O dime ¿alguna vez has visto que las personas con vidas aparentemente perfectas en redes sociales, hablan en algún momento de su situación financiera?  Con esto no quiero decir que todos ellos mienten, sino que tengas cuidado con a quién sigues y a quién quieres emular, y que así como sigues influencers y entretenedores, también sigas cuentas que te aporten tanto financieramente, como en las otras áreas de tu vida.

¿Qué hacer ahora?

Te daré algunas acciones concretas que puedes hacer desde ya, respecto al tema:

  1. Lleva un registro de tu dinero, lo que te ingresa, lo que gastas, lo que posees y lo que debes. Cuando tengas claro eso, vive una vida conforme a ello. Y en caso de que quieras vivir mejor de lo que ahora puedes, fácil: aumenta tus ingresos. Aunque te recomiendo que tu nivel de vida no aumente de la misma forma en que lo hagan tus ingresos, porque seguirás -relativamente- en el mismo punto, y no tendrás dinero disponible para ahorrar ni para invertir.
  2. Programa los lujos que te vayas a dar de acuerdo a un sistema de recompensas, en el que cada vez que logres algo significativo para ti, te premias. Por ejemplo, si esta semana logras terminar ese proyecto que tienes entre manos, el sábado por la noche podrás ir a ese restaurante que te encanta y pedir sin mirar el precio, o comprar esa chaqueta que tanto quieres. Pero en caso de que no lo logres, entonces no te premiarás, e incluso, te puedes castigar con cosas fuertes como comer comida para gatos, para que así, sí se vuelva verdaderamente interesante terminar con tu proyecto.
  3. A menos que seas influencer, community manager, o algo parecido, mejor limita la cantidad de tiempo que pasas en redes sociales. Si no vives de estas, todo el tiempo que gastas ahí, suele ser improductivo, claro a menos que estés mirando publicaciones que te aportan (como las que hago en mi página de facebook). En todo caso, dos estudios mostraron que entre más tiempo pasamos en facebook -extrapola esto a otras redes sociales, funciona igual-, más tendencia tenemos a sentirnos deprimidos, en caso de comparar nuestra vida con los demás. Por eso, reduce tu tiempo en redes sociales, te dará más tiempo disponible para que inviertas en tus sueños, y mejorará tu estado de ánimo.
  4. Ten claro que no tienes porque impresionar a alguien diferente a la persona que ves en el espejo. Así que cada vez que pase por tu cabeza una idea de comprar <<x>> cosa para mostrarle a otros, es una mala idea, algo en lo que no debes gastar tu dinero, porque seguramente tú no le interesas a esa persona y ella a ti tampoco.

Querido lector, te agradezco por haber llegado hasta este punto. Espero que tus finanzas no se vean afectadas por aparentar algo que no eres, y que por el contrario, aumenten y sean prósperas para que vivas la vida que mereces. Si tienes opiniones u aportes al respecto, déjalos en comentarios. En caso de que consideres que lo que has leído puede mejorar la vida de otros, comparte este artículo. Hasta una próxima publicación.

Ser Insoslayable

Jean Pierre B

contacto@serinsoslayable.com

1 comment

  1. 7 consejos para vivir una vida frugal – Ser Insoslayable 23 marzo, 2018 at 09:16 Responder

    […] El interés que te cobran por tus deudas de consumo, es el impuesto que se le cobra a las personas que intentan vivir por encima de sus posibilidades. Claro, una tarjeta de crédito -entre otro tipos de generadores de deudas de consumo- puede ser un salva vidas o una herramienta poderosa en ciertos momentos, pero solo cuando se sabe usarla. Sin embargo, cuando adquirimos una deuda de consumo para palear un estilo de vida más allá del que podemos permitirnos, será el principio de un infierno financiero, donde presupuestar y ahorrar no serán posibles, porque recuerda: aparentar te hace pobre. […]

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