Parte Espiritual

Mecanismos de defensa mental: El reflejo de quién eres

La evolución trae consigo el desarrollo y la mejora de muchos aspectos en los seres vivos, ya sea de aquellos que nos ayudan a adaptarnos a nuevos entornos, o los que sirven para defendernos y protegernos, entre otros.

En cuanto a las defensas, son simplemente para evitar o contraatacar las amenazas externas potenciales que nos representan peligro. Por ejemplo, hay alimentos que desarrollan antinutrientes para evitar que los insectos los devoren, y animales pequeños que son venenosos para evitar ser cazados por otros depredadores más fuertes que ellos.

Nuestra Psique también tiene sus propios mecanismos de defensa, los cuales se activan cuando estamos frente a una u otra situación particular. Sin embargo, estos mecanismos no siempre responden a la lógica o a una amenaza real, y pueden generar daños en nosotros mismos, lo cual es irónico porque están para protegernos, pero hacen lo contrario y nos damnifican.

¿Cómo reconocer un mecanismo de defensa?

En un artículo del psiquiatra de Harvard George Vaillant, él describe a las defensas como <<mecanismos homeostáticos inconscientes que reducen los efectos desorganizadores del estrés repentino>>. Además, dice que las defensas poseen seis propiedades:

  1. Mitigan los efectos angustiantes de la emoción y la disonancia cognitiva (malestar psicológico por pensamientos contradictorios entre sí)
  2. Son inconscientes o involuntarias
  3. Son discretas de una a otra
  4. Aunque a menudo son el sello distintivo de los principales síndromes psiquiátricos, son dinámicas, y a diferencia de la enfermedad cerebral que imitan, son reversibles
  5.  Pueden ser adaptativas, e incluso creativas, como también patológicas
  6. Si para el usuario son invisibles, a ojos de terceros parecen raras y a veces fastidiosas.

Jerarquía de cuatro niveles de las defensas

Para Vaillant las defensas vienen en cuatro niveles, que van desde las dañinas para la salud hasta las de demostración de madurez. Estas son:

(1) Defensas psicóticas: En este nivel, lidiamos con la realidad, escapando de ella psicológicamente. Reacciones como la negación psicótica, la proyección delirante, y la distorsión psicótica, las cuales son comunes en niños pequeños, en nuestros sueños, y en la psicosis. Para romperlos, se requiere alterar el cerebro con neurolépticos o despertar al soñador.

(2) Defensas inmaduras: Reacciones como actuar (fingir un rol que no eres), agresiones pasivas (como cortarse a uno mismo), fantasías autísticas, disociaciones (como experiencias extra-corporales, o el desarrollo de personalidades múltiples), y la proyección (paranoia). Son comunes en adolescentes, en adictos a sustancias, en personas que sufren trastornos de personalidad, y en personas con lesiones cerebrales. Se pueden romper de tres formas, la primera por confrontación (como grupos de apoyo, o grabar al usuario para que vea cómo se comporta durante esos momentos), la segunda por mejoras en la competencia intrapsíquica (quitando el cansancio con sueño, y el hambre con comida), y la tercera por mejoras en la función cerebral (permaneciendo sobrio o durmiendo bien).

(3) Defensas neuróticas: En este nivel, se trata de mantener a las ideas o sentimientos potencialmente amenazantes, fuera del estado de consciencia. Reacciones como el despalazamiento (patear a la mascota por odio hacia el jefe), el aislamiento del efecto y su opuesto, sentir sin pensar, y la represión. A diferencia de las defensas inmaduras, estas generalmente hacen que el usuario se sienta más incómodo que el observador, y se manifiestan clínicamente como fobias, compulsiones, somatizaciones y amnesias. Para romperlos se requiere psicoterapia.

(4) Defensas maduras: Son el nivel más alto, donde se evidencia una dimensión distintiva de resiliencia mental, y generalmente maximizan la gratificación, además de permitir un conocimiento relativamente más consciente de los sentimientos, las ideas y sus consecuencias. Reacciones como la sublimación (convertir los nervios en energía para proyectos constructivos), la supresión (controlar emociones negativas para evitar que se vuelvan destructivas), anticipación (planificar para reducir estrés y ansiedad), altruismo (satisfacción derivada de ayudar a otros), y humor (ver lo divertido, cómico e irónico de situaciones estresantes). Suelen presentarse en las personas conforme aumenta su edad, o sea, conforme maduran.

¿Qué hacer ahora?

Este sistema de niveles de defensa es dinámico y puede ir cambiando conforme transcurra el tiempo. Por ejemplo, un adolescente puede tener un acto inmaduro de hurtar cosas en tiendas, pero con el tiempo puede evolucionar su reacción y pasar a ser un policía muy estricto, y finalmente llegar a una etapa de altruismo maduro, e impartir clases como profesor voluntario en una prisión.

El anterior ejemplo nos muestra que si bien estamos en un punto, podemos evolucionar y mejorar. Pero hay que ser conscientes de algo, si identificas que tienes mecanismos de defensa psicóticos o neuróticos, lo mejor es que busques ayuda psicológica y psiquiátrica.

Si tu problema es que tienes defensas inmaduras, intenta hacer la transición que te lleve a las maduras. Por ejemplo, si sientes tristeza y soledad, en vez de cortarte por auto conmiseración, utilízalas para sacarle el lado divertido y crear buenos chistes que te suban el ánimo a ti y a otros, como lo hacen los grandes comediantes, de los que te hablo en este artículo: El humor te hace más sociable y más atractivo.

En todo caso, si tus defensas inmaduras son a causa de trastorno por estrés postraumático, acude a ayuda psicológica y psiquiátrica especializada.

Por último, siempre intenta apuntar a tener defensas maduras, pues si bien tus defensas no son voluntarias ni conscientes, cuando tú maduras, también lo harán tus defensas. Por ejemplo, empieza a cambiar la perspectiva de las cosas que te suceden, agradece más, practica meditación, intenta dar más de lo que recibes, acepta tus limitaciones y trabaja en ellas para mejorarlas, etc.

Tus defensas son el reflejo de quién eres como persona, y son reflejo de tu estabilidad mental. Así que, muéstrame tus defensas y sabré quién eres.


Si quieres saber más sobre los mecanismos de defensa de la psique, te invito a leer este excelente artículo.

Querido lector, gracias por llegar a este punto. Espero que los mecanismos de defensa de tu psique sean maduros, y seas alguien que goza de resiliencia mental. Si tienes algún aporte o comentario, por favor déjalo en comentarios. Y si conoces a alguien que se beneficiará bastante tras leer este artículo, comparteselo, te lo agradecerá. Hasta una próxima publicación.

Ser Insoslayable

Jean Pierre B

contacto@serinsoslayable.com

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