En Colombia, llevamos al rededor de diez años viviendo el fenómeno de la entrada masiva de venezolanos en nuestro territorio. Conforme han ido transcurriendo los años, la situación del país vecino fue empeorando, y en consecuencia, el éxodo se ha hecho mayor.

Recuerdo bien que, cuando estaba en la universidad (2011-2014), tenía bastantes compañeros de allá, muchos de ellos eran de familias con una situación económica al menos buena, y la migración de ese entonces fue bastante beneficiosa al país. Por ejemplo, al sector petrolero llegaron bastantes expertos venezolanos que ayudaron a que esta industria mejorara en varios aspectos. Pero no solo pasó esto con el petroleo, sino también en otras áreas.

Después, conforme fueron empeorando las cosas en Venezuela, la migración hacia Colombia continuó y aumentó, pero la diferencia de esta nueva migración con la que ya había sucedido, fue que los venezolanos que ahora estaban llegando -en general, no todos- son unos commodities laborales. Esto en palabras más burdas significa que al país había llegado bastante mano de obra barata.

En lo personal, no me siento ni mal ni preocupado con la llegada de venezolanos, al contrario les doy mi mano de bienvenida, les deseo feliz estancia, y espero que puedan aportar a nuestra sociedad, a la vez que espero que las cosas para ellos mejoren. Sin embargo, esta opinión no la comparten del todo otras personas, sobre todo en la parte en que -en palabras de ellos- los venezolanos se regalan para trabajar por cualquier peso, y esto hace que sientan que sus empleos corran peligro, o sea, están preocupados porque ellos también son unos commodities laborales.

¿Qué es un Commodity laboral?

Un commodity se refiere a las materias primas. Son productos que se utilizan en todos los procesos de bienes manufacturados, que generarán productos de mayor valor, porque un commodity por sí solo no tiene tanto valor.

Por ejemplo, un producto manufacturado es la pizza, y su materia prima es la harina. Si bien la harina puede ser cualquiera, desde que cumpla con unos mínimos requeridos, la idea es buscarla lo más barata posible. En cambio la pizza no, pues la gente pagará por ella más de lo que vale la harina, e incluso podrían llegar a pagar cantidades superiores al promedio del mercado, ya sea por su sazón especial, el sabor, la preparación, o por algún otro valor agregado.

Llevando este concepto al mercado laboral, hay personas que son como la harina del ejemplo anterior, trabajadores que cumplen con unos mínimos de habilidad y conocimiento, para hacer algunas labores que suelen ser simples, repetitivas y de poca responsabilidad, además, suelen ser fácilmente prescindibles, y entre más baja sea su remuneración, mejor para la empresa. En cambio, hay personas que son más como la pizza, dicho mejor, trabajadores que han pasado por algún proceso que hace que las cosas que ellos puedan aportar a la empresa sean más valiosas, por lo cual esta última debe remunerarlo mejor, y entre más único y fuerte sea el valor que él/ella pueda aportar, más dinero le pagarán y más imprescindible será para la empresa.

Por ejemplo, hay trabajos -mi intención aquí no es desprestigiar oficio alguno- en los que contratan a cualquiera, como el de barrendero, donde se necesita que la persona tenga la capacidad de barrer y ya. Esa capacidad la tienen casi todos, por lo cual, cualquiera puede ocuparla, así que la empresa ofrece un monto bajo por ese cargo, pues -en teoría- tendría a su disposición a muchas personas de donde escoger.

En otro ejemplo, hay trabajos que requieren un conocimiento especializado o alguna habilidad diferente que no cualquiera posee, como la neurocirugía. Operar cerebros es algo que no lo sabe cualquiera, es más, suelen haber muy pocos que saben hacerlo, en consecuencia, un hospital los remunera muy bien con la intención de retener ese talento, pues no tiene tantas personas a su disposición para elegir.

¿Cómo dejar de ser un commodity laboral?

No sé cuál sea tu situación actual, ni si estás más cerca de ser harina o de ser pizza, sin embargo, si estás leyendo esta parte significa que quieres aumentar tu valor agregado de cara al mercado laboral. Así que, te compartiré algunas cosas que puedes hacer para ello.

  • Profundiza tu conocimiento: ¿Recuerdas el ejemplo del neurocirujano? Él tuvo que ir más allá que sus colegas médicos al meterse de fondo en el campo de la neurología. Así que, independiente de cuál sea el área de trabajo, haz como él, y -a nivel de conocimientos- ve más allá de lo que han ido el grueso de las personas que hacen lo mismo que tú. Quizá sea por medio de un posgrado, alguna certificación, o quizá exponerte a ciertas situaciones y experiencias. Pero esta profundización no se queda allí, si de verdad quieres tener valor agregado en esta área, tiene que hacer un trabajo de aprendizaje continuo, lee los últimos libros y artículos de ese tema, ve a conferencias de referentes en el campo, sé un creador de contenidos útiles para otros en tu misma área, etc.
  • Sé único: Puede que este punto sea un poco como la extensión del anterior. Detecta qué cosas en tu profesión no está haciendo nadie y que hagan bastante falta, cuando las hayas identificado, empieza a aprender y profundizar en ellas. También, detecta qué tipo de combinación de dos o más conocimientos pueden hacerte diferente y/o único, para que hagas lo mismo, aprender y profundizar en ellos, pero sobre todo en la sinergia que estos generan juntos.
  • Conviértete en guru: Este punto es la cúspide de los dos anteriores. Pues ahora que has profundizado en varios conocimientos, y que eres uno de los pocos o el único a ese nivel en tu campo de trabajo, ya puedes empezar a enseñar a otros sobre ello. Te puedes convertir en referente y experto en lo que hagas, y si así pasa, créeme que nadie dudará de tu gran valor agregado, y serás tan apetecido que tu problema será cuál contrato elegir entre todos los que te llegarán.
  • Networking único: Hasta el momento te he mencionado cosas para hacer como individuo, pero el valor agregado también se puede dar en grupo. ¿Conoces personas que tienen valor agregado en áreas distintas a la tuya,  y que están dispuestas a trabajar y cooperar contigo? Si es así, todos se pueden beneficiar de ello, porque puedes hacer uso de los conocimientos de ellos, de la misma manera que ellos pueden hacerlo con los tuyos. Por ejemplo, eres decorador de interiores y compites por un contrato con otros tres decoradores más, sin embargo, el valor agregado de tu propuesta es que tienes a un ingeniero civil experto en cimientos, lo que hace que el cliente se interese más por lo que le ofreces, e incluso te pague más por ello.

Ahora mi pregunta para ti es: ¿Seguirás siendo un commodity como muchos otros, o te convertirás en alguien de gran valor agregado que sea único?


Querido lector, gracias por haber llegado hasta este punto. Espero que siempre seas visto como alguien de valor agregado, y nunca seas visto como un commodity prescindible. Si tienes aportes u opiniones al respecto, déjalas en la sección de comentarios. Por último, si consideras que lo que has leído puede serle de gran ayuda a otros, te invito a que lo compartas. Hasta una próxima publicación.

Ser Insoslayable

Jean Pierre B

contacto@serinsoslayable.com  

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